Pongo aquí la mejor interpretación que he visto de esta aria, no sólo por Claudio Desderi (Bartolo), también por las reacciones de Maria Ewin (Rosina). Chequen, por ejemplo, los momentos localizados en 1:26, 5:25 o 6:13 en el video. ¿Cuántas cosas está diciendo sin pronunciar una sola palabra?
Por otra parte, aquí se refleja perfectamente lo que Beaumarchais, filtrado primero por Cesare Sterbini y luego por Rossini, quería reflejar: El conflicto adolescente. Los elementos básicos están ahí: El sarcasmo y obstinación de juventud (fingiendo demencia hasta el fin), el sarcasmo y arrogancia del tutor ("te aconsejo que me engañes mejor"). El chantaje emocional y la desconfianza mutua. Dos cabras en una lucha de ingenios que obligan a la figura de poder a incurrir en arbitrariedades y al adolescente en tratar de exponerlas para invalidarlo.
Total: Una puesta en escena excepcional.
| A un dottor della mia sorte queste scuse, signorina! Vi consiglio, mia carina, un po' meglio a imposturar. I confetti alla ragazza! Il ricamo sul tamburo! Vi scottaste: eh via! Ci vuol altro, figlia mia, per potermi corbellar. Perchè manca là quel foglio? Vo' saper cotesto imbroglio. Sono inutili le smorfie! Ferma là, non mi toccate, No, figlia mia non lo sperate, ch'io mi lasci infinocchiar. A un dottor della mia sorte queste scuse, signorina! Vi consiglio, mia carina, un po' meglio a imposturar. Via, carina, confessate! Son disposto a perdonar. Non parlate? Vi ostinate? So ben io quel che ho da far. Signorina, un'altra volta quando Bartolo andrà fuori, la consegna ai servitori a suo modo far saprà. Ah, non servono le smorfie, faccia pur la gatta morta! Cospetton! per quella porta nemmen l'aria entrar potrà! E Rosina innocentina, sconsolata, disperata... Ah, non servono le smorfie, faccia pur la gatta morta! Cospetton! per quella porta nemmen l'aria entrar potrà! in sua camera serrata fin ch'io voglio star dovrà. sì, sì, sì... in sua camera serrata fin ch'io voglio star dovrà. sì, sì, sì! Signorina, un'altra volta quando Bartolo andrà fuori, la consegna ai servitori a suo modo far saprà. Ah, non servono le smorfie, faccia pur la gatta morta! Cospetton! per quella porta nemmen l'aria entrar potrà! Un dottor della mia sorte non si lascia infinocchiar! E Rosina innocentina, sconsolata, disperata in sua camera serrata fin ch'io voglio star dovrà. | A un doctor de mi condición estas excusas, señorita, te aconsejo, mi querida, ser un poco mejor al mentir. ¡Los caramelos a la niña! ¡El bordado! Te quemaste: ¡anda vamos! Falta más, hija mía, para poderme engañar. ¿Por qué falta aquella esa hoja? Quiero saber qué es este embrollo. ¡Son inútiles las zalamerías! Quieta ahí, ¡no me toquéis, No, hija mía, no esperéis que yo me deje engatusar. ¡A un doctor de mi condición excusas como éstas, señorita! te aconsejo, mi querida, ser un poco mejor al mentir. Vamos, querida, ¡confiesa! Estoy dispuesto a perdonar. ¿No habláis? ¿Te obstinas? Sé muy bien lo que debo hacer. Señorita, la próxima vez que Bartolo vaya fuera la consigna a los sirvientes a su modo sabrá dar. ¡Ah!, ¡no sirven las zalamerías, por más que se haga la gata muerta! ¡Diantre! ¡Por esa puerta ni siquiera el aire podrá entrar! Y Rosina inocentita, desconsolada, desesperada... ¡Ah!, ¡no sirven las zalamerías, por más que se haga la gata muerta! ¡Diantre! ¡Por esa puerta ni siquiera el aire podrá entrar! En su cuarto, encerrada deberá quedarse hasta que yo quiera sí, sí, sí, en su cuarto, encerrada hasta que yo quiera se quedará. ¡Sí, sí... sí! Señorita, la próxima vez que Bartolo vaya fuera la consigna a los sirvientes a su modo sabrá dar. ¡Ah!, ¡no sirven las zalamerías, por más que se haga la gata muerta! ¡Diantre! ¡Por esa puerta ni siquiera el aire podrá entrar! ¡Un doctor de mi condición no se deja engatusar! Y Rosina, inocentita, desconsolada, desesperada en su cuarto, encerrada hasta que yo quiera se quedará. |


