- En mi trabajo: Es que eres muy joven.
- En mis clases de sociología: Es que eres comunicólogo.
- En mis clases de comunicación: Es que eres ingeniero.
- Con compañeros ingenieros: Es que estás en la facultad de ciencias humanas.
Pretextos para toda ocasión
Publicadas por
Miguel Lozano
on 2009-10-31
Etiquetas:
anecdotario
/
Comments: (3)
Cuando estoy involucrado en una discusión, varios argumentos falaces se esgrimen una y otra vez cuando mi interlocutor no quiere escucharme. Éstos dan fin a la plática, explican el motivo de mi obstinada e incorrecta postura y reafirman al oponente su punto de vista (no entieno por qué). Varían de acuerdo al lugar donde me encuentre y son los siguientes:
Policía de Caléxico: pasa 95% de la droga
Nota de El Universal:
Policía de Caléxico: pasa 95% de la drogaImperial, como de costumbre, en el olvido total.
Evangelina Hernández e Ignacio Alvarado
Miércoles 21 de octubre de 2009
CALÉXICO, California.— Este puerto de entrada se encuentra olvidado y rezagado tecnológicamente para realizar labores de vigilancia, situación que aprovecha el crimen organizado para pasar drogas entre la mercancía legal que cruza por este lugar.
El jefe de la Policía local, James Lee Neujahr, reconoce que en la guerra diaria contra los cárteles del narcotráfico tienen poco éxito. Con sus 40 elementos a cargo, sólo puede detener 5% de los cargamentos de droga. “Esta es una zona descuidada. No nos llega mucho presupuesto”, señala.
Una investigación de la Oficina Legal Antinarcóticos da más elementos: los inspectores de la garita detienen solamente uno de cada 40 envíos de droga, en los 10 carriles de cruce en este punto de la frontera.
Esta región, la más vigilada, se ha vuelto una zona de paradojas. Aunque San Diego es un área literalmente tomada por agentes, el tráfico de drogas siempre halla un resquicio.
Los imprescindibles: Paul Auster
Publicadas por
Miguel Lozano
on 2009-10-22
Etiquetas:
invitaciones
/
Comments: (0)

Es difícil encontrar un escritor tan entretenido como Paul Auster, newyorkino con ya una carrera de varias décadas, muchos volúmenes bajo el brazo y varias películas como guionista y director. Con personajes que generalmente son escritores o artistas, Auster nos crea mundos agradables, ultra-americanos, repletos de personajes interesantes y diálogos cautivantes, libros que se leen de corrido y cuyas páginas transcurren ligeras e imperceptibles.
Una de sus virtudes es ser complicado sin parecerlo: Sus tramas son retorcidas, tienen decenas de giros inesperados, historias dentro de las historias y enredos mayúsculos que en ningún momento nos pierden (en este aspecto es heredero de Cervantes y el Quijote, su libro favorito).
El jueves 5 de noviembre a las 7 pm estaré platicándote sobre este autor y su obra, tratando de hacer honor a su sencillez y dotes narrativos, esto en la Biblioteca Pública Central Estatal: Álvaro Obregón
#1300, colonia Nueva. Frente a la secundaria #18.

Fragmento de la película Smoke (1995) escrita por Auster:
La universidad en vías de extinción
Artículo de Heriberto Yépez, continuando con la línea de pensamiento de Fallas y fracturas:
La universidad en vías de extinción
El medievo inventó a la universidad. Nunca ha sido moderna. Del clero al capital, intocada por la ciencia. La universidad es una institución en vías de extinción.
La universidad tiene como fin crear conocimiento. Como efecto colateral, crear profesionistas. Pero casi todas sólo sirven como kindergardens extemporáneos. Aun la tesis ha desaparecido. Nadie ahí investiga. Universidad y ciencia, divorciadas; en el mejor de los casos, amantes de ratos libres.
Si un profesor desea impartir cátedra debe hacerlo a la antigüita: dar clase solipsista. Si es progresista y aplica, digamos, constructivismo, y baja al nivel de los alumnos y construye la clase con base en su interés, necesidades y saber real, tendrá que olvidarse de impartir su curso: los alumnos vienen de prepas mexicanas, es decir, su nivel es de primero de secundaria.
Los planes de estudio universitarios son inaplicables.
Además de patito, la universidad tiene mala imagen. Desde el 68 se le ve como trinchera de revoltosos; hoy esa idea prosigue vía Lucía Morett (estudiante de la UNAM acusada de terrorismo por el gobierno colombiano) y últimamente por el arresto de Ramsés Villarreal (estudiante de la UAM, acusado de ser el ecoloco detrás de los bombazos en cajeros automáticos). En México, el universitario aún es el Malo.
Como remate, la uni no ayuda a ganar más. Entonces —pregunta popular— ¿pa’qué estudiar?
En Estados Unidos, por cierto, la Universidad de California, que alguna vez fue un prestigiado sistema de educación pública, hoy se vuelve una universidad mexicana. Ya incluso estudiantes del campus de Santa Cruz han tomado un edificio en protesta y los medios les hacen mala cara.
El desprestigio de la universidad en México y EU está vinculado al ascenso de la derecha y la decadencia de la izquierda. Los gobiernos neoliberales desean deshacerse de áreas enteras del sistema universitario —las Humanidades—; convertir carreras en proveedoras de tecno-jornaleros y, en el plano de las ideas, evitar lo izquierdoso y lo darwiniano.
Y —dice el absurdo zurdo— si la universidad es su templo, ¡Marx no ha muerto!
El secreto mejor guardado del capitalismo es que el último marxista del planeta morirá en Berkeley. Y los Republicanos desean ya fumigarlo.
Detrás de los ataques y recortes a la universidad pública está la privatización y frenar la crítica latente que ella genera.
La universidad siempre ha sido saboteada.
Familia, gobierno, negocio, espectáculo, religión y, sobre todo, sistema escolar la vuelven imposible. Nadie parece aún notarlo, pero la universidad está pasando de utopía iluminista a dinosaurio (que sólo existió en los museos). La universidad está desvaneciéndose.
¿Qué sigue de nosotros, los posmodernos? La verdadera Edad Media.
Heriberto Yépez • www.hyepez.blogspot.com
La puesta en escena de la frontera en la literatura
Publicadas por
Miguel Lozano
on 2009-10-12
Etiquetas:
invitaciones
/
Comments: (0)
(Foto tomada de La prensa gráfica).
La frontera de México y USA es un tema que vende. Todas las expresiones artísticas han abordado la cuestión de la frontera. Como consecuencia, han surgido ya los lugares comunes y elementos manoseadísimos que teatralizan la frontera y la idealizan. En esta plática intentaré rastrear los orígenes de estas imágenes y los beneficios y perjuicios que han traído a la literatura. ¿Es verdad la historia de ellos vs nosotros? ¿Es en verdad un lugar tan diferente que podríamos considerarlo un tercer país?
Aparte, lectura de fragmentos de mi novela inédita (e incompleta todavía) Trece treinta y siete, concernientes a este tipo de preguntas.
Día: 21 de octubre de 2009
Lugar: Sala de conferencias, Centro Estatal de las Artes
Hora: 19:00-20:30
Costo: Entrada libre.
El Canal 2-1: Napoleón y Barry Lyndon
Después de A clockwork orange (1971), Stanley Kubrick quería realizar su obra épica Napoleón pero diversas situaciones se lo impidieron hasta el día de su muerte. En el proceso, dirigió Barry Lyndon, posiblemente la película históricamente más exacta sobre el siglo XVIII.
La grabación de este podcast ocurrió durante la mesa redonda sobre Stanley Kubrick que se dio el 17 de marzo de 2009. Lamentablemente no grabé todo el evento (tuvo una ridícula duración de casi cuatro horas, más que 2001: A space odissey), pero mi breve participación de menos de veinte minutos quedó capturada y la subo ahora para compartirla con el resto del mundo.

Feed del podcast: http://badbit.podomatic.com/rss2.xml
Vínculos relacionados:
- The greatest movie Kubrick never made, por Darryl Mason. El artículo sobre el cual me basé para dar la plática.
- Barry Lyndon reconsidered, por Mark Crispin Miller. Ensayo que propone una revaloración de la película.
- Napoleon, por Stanley Kubrick. Borrador del screenplay que durante años intentó filmar este director.
- Kubrick's Napoleon: The greates movie never made. Libro compilatorio que contiene toda la información relacionada a la pre-producción de la película y que se vende por el ridículo precio de 700 dólares.
- Barry Lyndon and the XVIII century painting. Interesante análisis en video.
Fallas y fracturas
Durante una clase, mientras mencionaba el pronóstico de que en los próximos años el polo norte se quedará sin hielo, una de mis alumnas mencionó el hecho de que todos moriríamos en los primeros días de diciembre. Le pregunté el motivo de su afirmación y citó a una astróloga que había aparecido en la tele y profetizó que en la falla de San Andrés habría una serie de terremotos en cadena que terminarían de una vez por todas con la civilización Californiana.
El grupo se polarizó de inmediato. Muchos estudiantes desecharon la teoría con un manotazo y otros, aunque en desacuerdo, citaron profecías apocalípticas similares: El 2012, Nostradamus, el calentamiento global y ese tipo de cosas. La muchacha siguió defendiendo la teoría de los grandes terremotos, y que además la astróloga anunció la península se separaría del continente.
Otro alumno exclamó entusiasmado: “¡Mejor! Así nos independizamos de México y nos convertimos en potencia mundial”. Algunos lo abuchearon pero continuó defendiendo su postura: “Este es el estado más rico del país, con menos desempleo y que mantiene al resto de la república”.
Esa opinión es muy común dentro del norte de México, sobre todo en Baja California, la que se ha intentado separar o aislar ya varias veces. A lo largo de varios años he llegado a curarme de estas ideas de supremacía mayormente infundadas. Baja California es un estado con problemáticas enormes, desigualdad, pobreza, ignorancia y marginación. Está lejos de convertirse en potencia mundial. Seguimos siendo parte de una república, por más que algunos la vean como un lastre.
Creemos que al separarnos de México tendremos un destino parecido al de California: Lleno de riqueza (no rikettsia) y un estilo de vida relajado, cómodo y exportable. No sabemos que los destinos de California y Baja California son producto de los países en los cuales se insertan.
Este sueño es sólo parte de la clase media del estado, aquellos que pasan al Otro Lado legalmente. De la misma forma, es común echar la culpa de todo lo malo que sucede en la región a la gente que viene de fuera (“chinolas”, “oaxaquitas”, “chilangos”). Las clases bajas viven el México más tradicional y las etnias indígenas están en el olvido más negro.
Despertemos por favor.
Justo al terminar la clase, fui a la sala de maestros para firmar, cuando me encuentro con las mismas quejas de todas horas: Los alumnos no tienen futuro, la reforma de la educación no sirve para nada, los del sindicato son unos ratas, etc. Además, por culpa de algunos problemas con los alumnos, de ahora en adelante se les exigirá que lleven un horrible gafete con su nombre y fotografía que deberán portar consigo en todo momento, de lo contrario se les negará el acceso por la puerta principal.
Ya van varias medidas que se han tomado en la escuela para resolver algunos problemas incidentales: Ya no se permite que los estudiantes entren y salgan a su antojo, a las mujeres no se les permite pintarse el cabello de ningún color (ni siquiera rubio) y se está enfatizando todavía más el corte de cabello "como se debe" a los hombres.
Todo esto es muy consistente con la situación política actual del país. Los panistas son incapaces de pensar en la gente que vive dentro del territorio nacional como una sociedad, así que nos tratan como empleados. Cuando surge un problema social, la solución es siempre la represión. Son muy poco imaginativos en ese aspecto.
En la sala de maestros expresé mi molestia por la implementación de los gafetes, y la orientadora respondió que a ella le parecía muy buena idea, por que "así es en todas partes": “En casi todos los trabajos tienen, sean maquilas o no maquilas. Los trabajadores llevan sus gafetes, así que no veo por qué aquí no va a ser igual”.
El maestro de matemáticas añadió: “Lo que pasa es que muchos se ponen un uniforme y entran a la escuela aunque no sean alumnos”.
Mencioné: “Estoy en desacuerdo con estas medidas por que cada que ven un problema los directivos sólo piensan en reprimir. Terminan transformando la escuela en una cárcel. La escuela podría ser un medio de liberación para los muchachos, y lo que estamos haciendo…”.
Una maestra me interrumpió alarmada: “¡Ni le mueva, maestro, ni le mueva! ¿No está viendo que así los chamacos quieren hacer lo que les da la gana y usted quiere darles más libertad?”.
“¡No saben hacerse responsables por ellos mismos!”, añadió el profesor de matemáticas.
“¿No será por que la escuela nunca se los ha permitido?”, dije yo, “Cuando se les prohíbe algo se les quita la responsabilidad y la asume la institución, por lo que ellos nunca aprenderán a hacerse cargo de sus cosas”.
Me encontré con muchas cabezas que se sacudían.
“¿Estás dando primer semestre?”, me preguntó le profesor de matemáticas.
“No”, respondí.
“¡Ahí está!”, exclamó triunfal.
“Mira, Miguel”, dijo otra maestra, “una cosa es lo que dicen los libros y otra la realidad”.
Cada vez estoy más cansado de entablar conversaciones como la anterior, siempre que comienzo a citar a Foucault, Freinet o cualquier otro, para acabar pronto, termino como el niño que es tan joven e ingenuo que todavía tiene un pensamiento “rebelde”. Ningún maestro puede aprender nada de él.
Ironía: Ellos son los que dicen que los jóvenes de hoy no tienen futuro.
A mi me duele muchísimo ver los planes de estudio tan mal diseñados, enfocados puramente a hacer funcionar engranes en una maquila, una reforma de la educación media superior que parece hecha con las patas (no funcionará), un desperdicio total de fuerza humana debilitada por tareas inútiles, reglas y castigos, una sexualidad reprimida que no tiene a dónde recurrir (una estudiante robó mi teléfono de la dirección para llamar a mi casa y hacerme una pregunta sobre sexo), una televisión idiota que afecta las mentes de la mayor parte de los habitantes. Los efectos se ven en las aulas, ignorarlos nos saldrá caro.
Mientras tanto: Más represión, más reglas, más control, más 2% de IVA, más ejército, más policía, más guerra contra las drogas, más prohibiciones de alcohol, más abstinencia electoral, más impuestos a las telecomunicaciones, más corrupciones de los sindicatos y más jóvenes tirados a la basura por la carencia de visión del sistema educativo.
Por alguna razón, me imagino a Carlos Slim con una estrellita en la frente.
El grupo se polarizó de inmediato. Muchos estudiantes desecharon la teoría con un manotazo y otros, aunque en desacuerdo, citaron profecías apocalípticas similares: El 2012, Nostradamus, el calentamiento global y ese tipo de cosas. La muchacha siguió defendiendo la teoría de los grandes terremotos, y que además la astróloga anunció la península se separaría del continente.
Otro alumno exclamó entusiasmado: “¡Mejor! Así nos independizamos de México y nos convertimos en potencia mundial”. Algunos lo abuchearon pero continuó defendiendo su postura: “Este es el estado más rico del país, con menos desempleo y que mantiene al resto de la república”.
Esa opinión es muy común dentro del norte de México, sobre todo en Baja California, la que se ha intentado separar o aislar ya varias veces. A lo largo de varios años he llegado a curarme de estas ideas de supremacía mayormente infundadas. Baja California es un estado con problemáticas enormes, desigualdad, pobreza, ignorancia y marginación. Está lejos de convertirse en potencia mundial. Seguimos siendo parte de una república, por más que algunos la vean como un lastre.
Creemos que al separarnos de México tendremos un destino parecido al de California: Lleno de riqueza (no rikettsia) y un estilo de vida relajado, cómodo y exportable. No sabemos que los destinos de California y Baja California son producto de los países en los cuales se insertan.
Este sueño es sólo parte de la clase media del estado, aquellos que pasan al Otro Lado legalmente. De la misma forma, es común echar la culpa de todo lo malo que sucede en la región a la gente que viene de fuera (“chinolas”, “oaxaquitas”, “chilangos”). Las clases bajas viven el México más tradicional y las etnias indígenas están en el olvido más negro.
Despertemos por favor.
* * *
Justo al terminar la clase, fui a la sala de maestros para firmar, cuando me encuentro con las mismas quejas de todas horas: Los alumnos no tienen futuro, la reforma de la educación no sirve para nada, los del sindicato son unos ratas, etc. Además, por culpa de algunos problemas con los alumnos, de ahora en adelante se les exigirá que lleven un horrible gafete con su nombre y fotografía que deberán portar consigo en todo momento, de lo contrario se les negará el acceso por la puerta principal.
Ya van varias medidas que se han tomado en la escuela para resolver algunos problemas incidentales: Ya no se permite que los estudiantes entren y salgan a su antojo, a las mujeres no se les permite pintarse el cabello de ningún color (ni siquiera rubio) y se está enfatizando todavía más el corte de cabello "como se debe" a los hombres.
Todo esto es muy consistente con la situación política actual del país. Los panistas son incapaces de pensar en la gente que vive dentro del territorio nacional como una sociedad, así que nos tratan como empleados. Cuando surge un problema social, la solución es siempre la represión. Son muy poco imaginativos en ese aspecto.
En la sala de maestros expresé mi molestia por la implementación de los gafetes, y la orientadora respondió que a ella le parecía muy buena idea, por que "así es en todas partes": “En casi todos los trabajos tienen, sean maquilas o no maquilas. Los trabajadores llevan sus gafetes, así que no veo por qué aquí no va a ser igual”.
El maestro de matemáticas añadió: “Lo que pasa es que muchos se ponen un uniforme y entran a la escuela aunque no sean alumnos”.
Mencioné: “Estoy en desacuerdo con estas medidas por que cada que ven un problema los directivos sólo piensan en reprimir. Terminan transformando la escuela en una cárcel. La escuela podría ser un medio de liberación para los muchachos, y lo que estamos haciendo…”.
Una maestra me interrumpió alarmada: “¡Ni le mueva, maestro, ni le mueva! ¿No está viendo que así los chamacos quieren hacer lo que les da la gana y usted quiere darles más libertad?”.
“¡No saben hacerse responsables por ellos mismos!”, añadió el profesor de matemáticas.
“¿No será por que la escuela nunca se los ha permitido?”, dije yo, “Cuando se les prohíbe algo se les quita la responsabilidad y la asume la institución, por lo que ellos nunca aprenderán a hacerse cargo de sus cosas”.
Me encontré con muchas cabezas que se sacudían.
“¿Estás dando primer semestre?”, me preguntó le profesor de matemáticas.
“No”, respondí.
“¡Ahí está!”, exclamó triunfal.
“Mira, Miguel”, dijo otra maestra, “una cosa es lo que dicen los libros y otra la realidad”.
Cada vez estoy más cansado de entablar conversaciones como la anterior, siempre que comienzo a citar a Foucault, Freinet o cualquier otro, para acabar pronto, termino como el niño que es tan joven e ingenuo que todavía tiene un pensamiento “rebelde”. Ningún maestro puede aprender nada de él.
Ironía: Ellos son los que dicen que los jóvenes de hoy no tienen futuro.
A mi me duele muchísimo ver los planes de estudio tan mal diseñados, enfocados puramente a hacer funcionar engranes en una maquila, una reforma de la educación media superior que parece hecha con las patas (no funcionará), un desperdicio total de fuerza humana debilitada por tareas inútiles, reglas y castigos, una sexualidad reprimida que no tiene a dónde recurrir (una estudiante robó mi teléfono de la dirección para llamar a mi casa y hacerme una pregunta sobre sexo), una televisión idiota que afecta las mentes de la mayor parte de los habitantes. Los efectos se ven en las aulas, ignorarlos nos saldrá caro.
Mientras tanto: Más represión, más reglas, más control, más 2% de IVA, más ejército, más policía, más guerra contra las drogas, más prohibiciones de alcohol, más abstinencia electoral, más impuestos a las telecomunicaciones, más corrupciones de los sindicatos y más jóvenes tirados a la basura por la carencia de visión del sistema educativo.
Por alguna razón, me imagino a Carlos Slim con una estrellita en la frente.
Revista Divago de Octubre
Publicadas por
Miguel Lozano
on 2009-10-04
Etiquetas:
invitaciones
/
Comments: (1)
Ya salió la revista Divago de este mes, donde aparece un artículo de mi autoría sobre el StickFest que vendrá a Mexicali en marco del Festival de Octubre.
También aparece un artículo de mi hermana Dulce sobre el grupo de excursionistas BajaCamping, otro de mi primo Enrique López sobre la banda Vostok, otro de Pedro Campos sobre la energía solar y muchos más. No dejen de conseguirla.
La revista es gratuita y pueden conseguirla en todos estos lugares: Plaza San Pedro, Plaza Galerias del Valle, Gimnasios Fitness, CEART, Sun Sound, Applebee's, Cafe ocho y medio, Sinapsis Café, Cafeína, Café Sinapsis, Lartelier, La troje, La Butak28, Fontana Pizza, Villafontana Sushi, Libreria Baja Internacional, Tienda Naco, Wrap, Librería Cerebelo, Bambú, Zoom y muchos lugares más.
Una muestra de música interpretada con el Chapman Stick:
Mexican flag on El Centro property irks some passing motorists
Tomado de Imperial Valley Press online:
Mexican flag on El Centro property irks some passing motorists
By DAVID STEFFEN, Staff Writer
Wednesday, September 30, 2009 11:38 PM PDT
A Mexican flag flying over a property at the corner of Ocotillo and Allen drives in El Centro has raised the ire of some passers-by in the neighborhood.
Workers at the residential property said a few motorists have criticized the flag’s presence.
“People drive by, and they tell us, ‘Take it down — this isn’t Mexico,’” worker Hector Hugo said. “I just say, ‘I’m a worker here.’”
One man, he said, passed by and voiced threats.
“One guy said he was going to come back at night and burn it,” Hugo said.
Fifteen-year-old Cesar Padilla hung the flag in his backyard on Sept. 16 to celebrate a Mexican holiday.
“I decided to put it on for Mexican Independence Day,” Cesar said. “I have a big (flag), so I was like, ‘Let’s put it on.’”
He said he likes Mexico, since his parents are Mexicali natives. Cesar is a U.S. citizen by birth.
David Blair-Loy is legal director for the American Civil Liberties Union of San Diego and Imperial Counties. He said Cesar can legally fly the flag on his property.
“The individual or family flying the flag has a perfect free-speech right to fly whatever flag they want,” Blair-Loy said. “They have a First Amendment right to express themselves.”
He said those against the flag’s presence have a right to voice their opinions, as well. However, he said he thinks it is unfortunate people choose to target someone for flying the flag of a sovereign nation.
“We think the family who has the flag and other individuals have a right to express their opinions about it,” he said. “But the First Amendment doesn’t guarantee everyone’s going to go be polite about it.”
Cesar said he meant no offense when he decided to fly the flag.
“Actually, I respect the U.S., and I like the U.S.,” Padilla said. “It’s a good country.”
>> Staff Writer David Steffen may be reached at 337-3452 or dsteffen@ivpressonline.com







