Siempre hubo algo en la música digital que capturó mi imaginación como ninguna otra. Supongo que fue mi primera educación musical. Años después me enteraría de que el tema principal de Super Mario Bros. es básicamente latin jazz y que existen harmonías bastante sofisticadas en muchos videojuegos. Daffy Duck, the marvin missions, de Super NES contiene melodías en escala de tonos completos y escalas disminuidas. Esto, por supuesto, lo supe cuando estudié música.
Mi mamá odiaba el Nintendo. Decía que la música de los juegos tenía algo oculto que nos hipnotizaba y nos mantenía pegados a la máquina, quizá como una especie de flautista de Hamelin para dominar a todos los niños del planeta. Recordemos que en aquellos tiempos, los videojuegos eran principalmente para niños. Difícilmente un adulto entraba a ese mundo. Ahora esa generación ha crecido y los adultos constituyen una parte muy muy importante de los consumidores.
Es por eso que sólo tuve Atari, después Nintendo y párale de contar. Desde ese punto en adelante tuve que conformarme con jugar en la PC. Si no hubiera un pretexto para tenerla, como el hacer trabajos de la escuela o preparación para "mi futuro", quizá también habría desaparecido de la casa. Ahí también había buena música. ¿Cómo olvidar el tema principal de Prince of persia, la música de Prehistorik 2, Biomenace y otras joyitas del abandonware?
Dentro de los videojuegos hay influencias del jazz, música barroca, new age, ópera, ragtime, en fin. Al menos a mí todo este collage me abrió los oídos musicalmente. Cuando comencé a tocar el piano frecuentemente conseguía partituras de música de juegos, sencilla por supuesto, para interpretar.
Algunos de los temas están bellamente compuestos. No puedo pasar por alto el soundtrack del Pokémon original de Game Boy. Debido al rudimentario chip de audio de esta consola portátil, la música suena como cajita musical. Debido a la sencillez de los instrumentos, los compositores debían ser realmente creativos para no hartar al jugador con piezas repetitivas.
Supongo que no fui el único traumado por estas experiencias sonoras. Actualmente la música chiptune, fuertemente relacionada con la demoscene, intenta seguir creando composiciones con los mismos chips de antaño. El movimiento es muy popular y existen eventos en vivo, multitud de bandas y sitios web dedicados al respecto.
Flyer de uno de estos eventos.
Hay artistas que sólo suben al escenario con un par de GameBoys y una consola. Otros con un NES modificado. También existen ezines de audio al respecto.
Quisiera dejar un video para concluir este breve post. Es la música de Sonic the hedgehog para Sega Genesis. El primer tema sobre todo (Green Hill Zone) es una muestra perfecta del nivel de sofisticación que puede alcanzar esta música con muy pocos recursos. Utiliza tantos recursos para darnos a entender la sensación de velocidad y el ambiente un tanto clásico-futurista del juego. Salió a principios de los noventas, el estilo mediterráneo estaba muy de moda y esto se nota en los escenarios. Disfruten y recuerden:





