Tim Burton decidió hacer un mashup de Las crónicas de Narnia (2005) y Hook (1991), pero por alguna razón le puso de título Alicia en el país de las maravillas.
Por que se basó en todo menos en la novela de Lewis Carroll.
En la película, Alicia, ya crecida después de haber visitado el país de las maravillas, está a punto de quedar comprometida al marido más torpemente estereotípico, cuando sin razón alguna decide seguir a un conejo saltarín generado por computadora, de forma que pronto cae de nueva cuenta en el mismo túnel por el cual transitó cuando era niña.
Los personajes de las películas basadas en el libro de Carroll aparecen en el mismo orden y pronuncian diálogos de cierta manera similares, a pesar de que ya transcurrieron años desde su primera visita. Sin embargo, Alicia no recuerda a ninguno de ellos, y aquellos no están seguros si se trata de la verdadera Alicia. Hasta aquí, Tim Burton ha hecho un excelente remake de Hook.
Esta visitante dentro del mundo de fantasía, debe cumplir la profecía de derrotar al temible Jabberwocky y enfrentar a la reina de corazones. Algunas cosas sin relevancia suceden, y posteriormente Alicia viste la armadura y espada que aparecen en Narnia y se enfrenta al dragón mientras la misma batalla de aquella película transcurre debajo. Esta parte es un fiel remake de Narnia, pero con peores efectos especiales.
Ojalá Burton hubiera leído algunos libros de caballerías, muchos de ellos contienen mejores ideas que las películas de las cuales "tomó prestado" para su propia creación.
Ah, no olvidemos que Burton también robó... perdón, tomó muchísimo de la versión cinematográfica de El mago de Oz, ya que las brujas son idénticas y la escena de cuando entra al mundo de las maravillas lo es también (sólo faltó que le comentara a Toto que ya no estaban en Kansas). Al final de la película, cuando Alicia logra cortar la cabeza del dragón (oops, ese es un spoiler), se despide de sus amigos imaginarios y aprende que "no hay lugar como el hogar" y regresa a su vida cotidiana.
En ella, se encuentra a sus familiares acartonados colocados en fila para que ella pueda ir uno en uno diciendo las lecciones que aprendió en el "underworld" y les hace saber que es una mujer del siglo XXI en el siglo XIX. Todos se quedan de pie en el mismo lugar como las figuras de cartón que siempre fueron.
FIN.
P.D. La participación del sombrero loco en la película es absolutamente irrelevante y prescindible, así como del Chesire cat, la liebre de marzo, Tweedledee, Tweedledum, la oruga y, ahora que lo pienso, cualquier personaje que pudiera tener algo que ver con las novelas originales.
Si hay algo característico en las novelas de Carroll es su sentido del humor. El nonsense inglés llevado hasta sus últimas consecuencias. Burton no leyó la novela o quizá no tiene sentido del humor (quizá ambas) ya que no hay NADA gracioso en su versión.
Carroll era matemático, y los conceptos de esta disciplina se encuentran codificados en varias frases y capítulos, algo que no ha pasado desapercibido para una gran parte de los lectores pero sí para, oh sorpresa, Tim Burton.
El mundo hacker ha tomado elementos de la novela como referencias constantes. Algunos escritores de películas sobre el tema lo han notado e incluyen también guiños. Recordemos en Matrix (1999) cómo neo debe seguir un "conejo blanco", cómo en Jurassic Park (1993) una de las claves para reactivar la seguridad del parque era un "objeto conejo blanco" y cómo en The pirates of Silicon Valley (1999) Steve Jobs, su novia y Steve Wozniak se disfrazaron de personajes de la escena del té para entretener niños en una fiesta y obtener dinero.
Desde hace tiempo que no espero absolutamente nada de Tim Burton. Lleva haciendo la misma película desde hace décadas. Lo que no esperaba era ser insultado por alguien que no hizo su tarea. Por lo pronto el director y los productores se están llenando las bolsas de dólares y Lewis Carroll se retuerce en su tumba.
Cita, soliloquio de Alicia:
-Era mucho más agradable estar en mi casa -pensó la pobre Alicia-. Allí, al menos, no me pasaba el tiempo creciendo y disminuyendo de tamaño, y recibiendo órdenes de ratones y conejos. Casi preferiría no haberme metido en la madriguera del Conejo... Y, sin embargo, pese a todo, ¡no se puede negar que este género de vida resulta interesante! ¡Yo misma me pregunto qué puede haberme sucedido! Cuando leía cuentos de hadas, nunca creí que estas cosas pudieran ocurrir en la realidad, ¡y aquí me tenéis metida hasta el cuello en una aventura de éstas! Creo que debiera escribirse un libro sobre mí, sí señor. Y cuando sea mayor, yo misma lo escribiré... Pero ya no puedo ser mayor de lo que soy ahora -añadió con voz lúgubre-. Al menos, no me queda sitio para hacerme mayor mientras esté metida aquí dentro. Pero entonces, ¿es que nunca me haré mayor de lo que soy ahora? Por una parte, esto sería una ventaja, no llegaría nunca a ser una vieja, pero por otra parte ¡tener siempre lecciones que aprender! ¡Vaya lata! ¡Eso si que no me gustaría nada! ¡Pero qué tonta eres, Alicia! -se rebatió a sí misma-. ¿Cómo vas a poder estudiar lecciones metida aquí dentro? Apenas si hay sitio para ti, ¡Y desde luego no queda ni un rinconcito para libros de texto!




