Burn-out


When heated, some quite dry birria splashed inside my microwave. Very nasty. I still can't figure out why it reacted like that, but it saved me from starvation. Cleaning up the mess was a little nuisance I could live with. I think you asked about that when you saw the interior of the microwave.

There was a specific point in my kitchen where the music coming from my bedroom computer could actually be heard clearly and in stereo, with just a little bit of echo. The lyrics became quite unintellegible but they already were, anyway.

I kept dreaming about walking in the neighborgood well after I lived there. To me it had some phantasmagorical quality that made it very intriguing. Strolling by it's streets was like discovering an ancient land from a very different perception. This buildings formed me, they shaped my personality and my whole way of being.

Am I really all the things that are outside of me? Would I complete myself without the things I like around?

Even when I was mugged by a guy in a scooter or when a vicious dog attacked me and nearly destroyed my satchel, or even when somebody broke into my house and not only stole everything electronic, but also took away gigabytes of irreplaceable information, I still liked to live there and walk around. I was quite helpless.

Still, your visits were very nice. I have a lot of fond memories in my data banks (thank you, learned so much). I must , the robber took all the pictures with him.

I would think of you while watering the plants, with the window open to listen to the music or news. Spent hours that way, relaxing my eyes from the dry computer screen and shallowness of human interaction all around my life.


She's too good to share our favorite things,
I'll keep an open mind if you let me in.
Don't let your temper rise, don't get a bitter face.
Try not to judge me on my kind of taste.
And don't go changing clothes when they don't like yours.


Sadly we're not in good terms anymore. You say we are, but we know it's a little white lie we tell ourselves. Ever more sad, I know it will never be the same.












Poiesis


Fragmento de Sputnick, mi amor de Haruki Murakami:
—Tengo la cabeza atiborrada de cosas que quiero escribir. Como un granero atestado de cualquier manera —me dijo Sumire—. Imágenes, escenas, retazos de palabras, figuras humanas… Están llenos de vida dentro de mi cabeza, lanzando destellos cegadores. Y oigo cómo gritan: «¡Escribe!». Pienso que de ahí tendría que surgir una gran historia. Tengo la impresión de que van a conducirme a algún lugar nuevo. Pero, llegado el momento, cuando me siento frente a la mesa e intento traducirlos en palabras, me doy cuenta de que se pierde algo vital. El cuarzo no cristaliza, todo queda en pedruscos. Y yo no llego a ninguna parte.

Sumire hizo una mueca, recogió la piedrecilla número doscientos cincuenta y la arrojó al estanque.

—Quizá, de base, me falte algo. Algo imprescindible que debe tener todo escritor.

Cayó en un profundo silencio. Al parecer, me estaba pidiendo una de las vulgares opiniones que solía darle.
Tengo lo mismo, ¿será curable?

Presentaciones de antología


Ya hay fechas para la presentación de la antología "Ni desierto, ni maquila, ni frontera" en la localidad.


  • San Luis, Río Colorado: UPDATE. Se ha pospuesto, pronto publicaré la nueva fecha.
  • Mexicali. Viernes 26 de febrero. Sala de Conferencias del CEART, Mexicali, 7pm.
  • Mexicali. Martes 9 de marzo. Casa de la Cultura, Mexicali, 7pm.
Son buenas oportunidades para adquirirlos y conocer a los autores. Quedan cordialmente invitados.

We are chiptuned


Siempre hubo algo en la música digital que capturó mi imaginación como ninguna otra. Supongo que fue mi primera educación musical. Años después me enteraría de que el tema principal de Super Mario Bros. es básicamente latin jazz y que existen harmonías bastante sofisticadas en muchos videojuegos. Daffy Duck, the marvin missions, de Super NES contiene melodías en escala de tonos completos y escalas disminuidas. Esto, por supuesto, lo supe cuando estudié música.

Mi mamá odiaba el Nintendo. Decía que la música de los juegos tenía algo oculto que nos hipnotizaba y nos mantenía pegados a la máquina, quizá como una especie de flautista de Hamelin para dominar a todos los niños del planeta. Recordemos que en aquellos tiempos, los videojuegos eran principalmente para niños. Difícilmente un adulto entraba a ese mundo. Ahora esa generación ha crecido y los adultos constituyen una parte muy muy importante de los consumidores.

Es por eso que sólo tuve Atari, después Nintendo y párale de contar. Desde ese punto en adelante tuve que conformarme con jugar en la PC. Si no hubiera un pretexto para tenerla, como el hacer trabajos de la escuela o preparación para "mi futuro", quizá también habría desaparecido de la casa. Ahí también había buena música. ¿Cómo olvidar el tema principal de Prince of persia, la música de Prehistorik 2, Biomenace y otras joyitas del abandonware?


Dentro de los videojuegos hay influencias del jazz, música barroca, new age, ópera, ragtime, en fin. Al menos a mí todo este collage me abrió los oídos musicalmente. Cuando comencé a tocar el piano frecuentemente conseguía partituras de música de juegos, sencilla por supuesto, para interpretar.

Algunos de los temas están bellamente compuestos. No puedo pasar por alto el soundtrack del Pokémon original de Game Boy. Debido al rudimentario chip de audio de esta consola portátil, la música suena como cajita musical. Debido a la sencillez de los instrumentos, los compositores debían ser realmente creativos para no hartar al jugador con piezas repetitivas.

Supongo que no fui el único traumado por estas experiencias sonoras. Actualmente la música chiptune, fuertemente relacionada con la demoscene, intenta seguir creando composiciones con los mismos chips de antaño. El movimiento es muy popular y existen eventos en vivo, multitud de bandas y sitios web dedicados al respecto.

Flyer de uno de estos eventos.

Hay artistas que sólo suben al escenario con un par de GameBoys y una consola. Otros con un NES modificado. También existen ezines de audio al respecto.

Quisiera dejar un video para concluir este breve post. Es la música de Sonic the hedgehog para Sega Genesis. El primer tema sobre todo (Green Hill Zone) es una muestra perfecta del nivel de sofisticación que puede alcanzar esta música con muy pocos recursos. Utiliza tantos recursos para darnos a entender la sensación de velocidad y el ambiente un tanto clásico-futurista del juego. Salió a principios de los noventas, el estilo mediterráneo estaba muy de moda y esto se nota en los escenarios. Disfruten y recuerden:

La división entre la ciencia y la espiritualidad



Estoy incrementando mi nivel de frustración al intentar escribir aquello que sigo prometiendo desde hace tanto tiempo (namely, my novel). He aprendido muchísimo en el proceso pero llegando ya a muchos callejones sin salida. A veces me siento como Ignatuius Reilly, escribiendo seis renglones al mes, o como George Lucas escribiendo The Phantom Menace.

Entre mis hallazgos se encuentra esta respuesta que dió Chris McKinstry en Slashdot, sobre la frontera entre ciencia y espiritualidad. Estoy seguro de que algún día la relevancia este personaje aumentará muchísimo:
4) Division between Science and Spirituality
by ParticleGirl

 
I am continuously frustrated that people's general perception seems to be that science and art, spirituality, and so forth are divided by an uncrossable schism. People feel the need to pit science against spirituality; logic against intuition. It is a rare thing that people accept the idea that these are different ways of approaching the same reality. As a dreamer and artist as well as a respected scientist, what do you say to people who doubt that scientists can be spiritual and artistic people?
 
Chris: Science for me at least, is concerned with the external, the measurable; while art is concerned with the internal and immeasurable. Every scientist knows measurement can only go so far; that nature at its most fundamental is immeasurable. Unfortunately many scientists turn away from what they can't measure (and conversely, many artists turn from measurement) instead of finding some way, any way to express it. It is this turning away or fear of the immeasurable (or many artist's converse fear of reduction to measurement) that creates doubt; that separates science from art. The scientist can learn that one does not become any less of a scientist for attempting to express the inexpressible or attempting to measure the immeasurable, just as the artist can learn that because we are neurons and our neurons atoms, doesn't mean we are any less human.
Pero borrar la frontera, difícil.

P.D. Estoy interesadísimo en conversar con cualquier persona que haya conocido personalmente a Chris McKinstry, estoy escribiendo sobre él y cualquier ayuda a mejorar el conocimiento que tengo sobre él será grandemente apreciada.

Revista Divago de Febrero


Ya se comenzó a distribuir la revista Divago de febrero. Aparte de algunos artículos y menciones interesantes, se publicó un artículo que disfruté muchísimo escribir, acerca de todo lo que siempre quisiste saber sobre Gabriel "el escritor más prolífico del noroeste de México" Trujillo pero tenías miedo a preguntar. Búscala, es gratis.

Aún hay más

La motivación que tenía para hacer lo que hacía ha desaparecido. Perdí la brújula en diciembre.

No sé qué hacer.

Sobre Twitter

Me dan ganas de portar un pin en mi camisa que diga: "Me siento magnífico, pregúnteme como" y cuando algún incauto se acerque a interrogarme le contestaré orgulloso: Acabo de eliminar mi cuenta de Twitter.

En efecto, la abrí un día que discutía con algunos amigos y les comenté que "nunca en la vida usaré Twitter". Me devolvieron algunos de los refranes de cajón (nunca digas de esta agua no beberé, más pronto cae un hablador que un..., etc.), así que consideré que tenían una pizca de razón y me armé de valor para obtener una y poder criticar con experiencia de primera mano.

Misión cumplida.

Imaginemos que tenemos una máquina del tiempo, y podemos viajar a los años setentas para explicar a Steve Wozniak, por ejemplo, acerca de los increíbles avances informáticos del siglo XXI. Recordemos que él fabricaba computadoras con 4k de RAM, buscaba optimizar al máximo el número de chips debido al costo y cualquier ahorro era bienvenido.

¿Cuánto podía almacenar aquella computadora? ¿De qué tamaño eran los archivos de mayor tamaño que podía almacenar en memoria? Sin duda alguna muy pequeños.

Pero nunca, nunca tan chicos como los miserables, detestables, absurdos 140 caracteres que nos ofrece Twitter como límite por mensaje. Ni siquiera los teléfonos celulares están tan mutilados. ¿Se imaginan explicando eso a las personas de los años setentas? "Algo que va a estar de moda en el siglo XXI es un servicio que te permite enviar no más de 140 caracteres".

Quizá, después de reírse en nuestro rostro por la falta de imaginación al inventar el futuro, nos dirían que los telegramas ya se inventaron.

Ahora son comunes las máquinas de 8 gb de RAM. Los discos duros superan el terabyte fácilmente, las conexiones de internet logran velocidades de carga instantáneas y podemos ver video de alta calidad sin grandes fallas. ¿Por qué queremos retroceder?

Estamos caminando con las manos. Ahora quieren aplicar un "Steve Jobs" diciéndonos que lo que Twitter nos da es lo que siempre hemos necesitado, y el que camine con los pies está mal.

Espero que este límite no sea uno de esos errores que se transformaron en estándar, como los teclados QWERTY y 640 kb de RAM.

Definitivamente Twitter no es un medio para personas que les guste escribir. El único beneficio que le encontré es poder suscribirme a sitios con información relevante que actualizaban cada vez que añadían información a sus blogs. (Sí, revolucionariamente igualito que un feed RSS, pero más limitado). Los conocidos a los que estaba suscrito, disculpen, nunca dijeron nada importante.

Y a todos ustedes: Explíquenme en menos de 140 caracteres qué puedo hacer en Twitter que no pueda hacer en un blog.

Adiós a todos mis seguidores. Ya no sabré que desayunaron, ya no me enteraré qué canción de un grupo que no me interesa están escuchando, ya no sabré si tienen hambre, sueño, cansancio, si están hartos del trabajo, de la escuela, de su familia o pareja, me voy a perder todo su enojo por que se golpearon el dedo meñique del pie con una silla mientras estaban descalzos. Adiós.

Esta sonada página se agregó hace tiempo a aquella lista de cosas que detesto y parecen no irse a ninguna parte. Anoche me perseguía en pesadillas el pajarraco mascota, no tenía una finta amable.

Cuando desperté, Twitter todavía estaba allí.

Es tan fácil reír de Apple en estos días

Original:


Parodia:



Hitler se entera del iPad: