Ciberespacio
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Miguel Lozano
on 2010-04-30
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inteligencia artificial
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En el Facebook me encontré con el siguiente problema de identidad: El sitio añade la palabra "Yo" cada que envío una frase de texto en el chat. ¿Quién es "Yo"? Al leer la palabra en el monitor, siento que la computadora me lo dice, siento que la computadora ha usurpado mi lugar asimilándolo. Lo que aparece en el monitor, el dispositivo principal de salida, son palabras de la máquina. Si las palabras son mías, son el eco de mis verdaderas palabras que residen en otra parte. Digo esto en el sentido más literal.
¿No debería decir "Tú"?
Cuando escribo "yo", la computadora dice "tú escribiste 'yo'".
Abort,
retry,
fail?
Hackers: los magos de la red
Fragmento de un artículo publicado en noroeste.com:
Raza mexicana
Tres auténticos hackers, entrevistados por El Universal, todos integrantes de Raza Mexicana, una de las comunidades más sólidas donde los hackers comparten gustos y habilidades en la red.
Dicen estar cansados de que los medios saquen conclusiones disparatadas y sin fundamento que generalizan o etiquetan a estas comunidades.
Aseguran que no es culpa de ellos que en Tepito se vendan bases de datos.
"No robamos información para luego venderla al mejor postor, en este caso no existen pruebas de que alguien haya ingresado ilegalmente a los servidores donde se supone estos datos estaban resguardados; hay problemas que se explican más con la corrupción que con la vulnerabilidad de los sistemas", dicen.
Son conscientes de que pueden encontrar errores de seguridad informática en casi cualquier cosa que se maneje con un sistema operativo.
"Es verdad que se pueden cambiar calificaciones de una universidad o hablar gratis desde un celular o hacerle creer a un sistema operativo que se pagó un recurso, hasta tirar aviones o descomponer el Metro, pero el mismo alcance tiene un niño con una AK-47, un lanzacohetes puede derribar un avión y un empleado del Metro puede provocar premeditadamente un choque de trenes. A un hacker le interesa comprender y probarse en un ambiente controlado", dicen.
Aseguran no ser más de 20 con buen nivel.
"Buenos, muy buenos, no rebasan los 20 y de habilidades estándar existen unos 500 en todo el País, no más", detallan.
Explican que desean estar en el anonimato, pues sus habilidades correrían peligro si el crimen organizado tuviera idea de lo que con sus retos informativos pueden lograr. Algunos son expertos en web, otros en seguridad de software, y otros que encuentran vulnerabilidad a nivel protocolo, como en FTP.
Prog rock nights
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Miguel Lozano
on 2010-04-28
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Quiero invitarlos también a este evento que están organizando varios aficionados al progresivo, ya que nos quedamos sin bajaprog (buuu). Alfonso Vidales, Carlos Humarán, Kiko king, Javier Sánchez, Marco Castañeda, Andrés Treviño y Fernando Díaz estarán interpretando éxitos del prog rock el sábado primero de mayo. El boleto cuesta $150 pesos y debe ser adquirido antes del evento ya que debido a que será dentro de San Pedro residencial, necesitan mostrar su boleto a la entrada para que los dejen pasar.
Los boletos los pueden comprar a los organizadores, por ejemplo Alfonso Vidales (alfonso.vidales@gmail.com), Carlos Humarán (carlos.humaran@gmail.com) y en los teléfonos (686)1632139 y (686)5433417.
Nos vemos por allá.
Terceras jornadas internacionales peirceanas
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Miguel Lozano
on 2010-04-27
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Se me había pasado invitarlos a las terceras jornadas internacionales peirceanas que se están realizando en estos momentos aquí en la ciudad de Mexicali con invitados muy notables e interesantes (ejemplos: Jaime Nubiola, Nicole Everaert-Desmedt, Heriberto Yépez). Aunque algunos eventos ya pasaron, todavía queda mucho por ver. Les anexo el programa y los invito a mi presenciar mi participación con la ponencia Demoscene: Arte, programación y tiempo el jueves 29 de abril a las 13:00 horas en el paraninfo universitario (segundo piso de la rectoría de la UABC).
A continuación, el programa completo. Dar click en las imágenes para agrandar, o en el siguiente vínculo para su versión en PDF: http://www.uabc.mx/artes/PDF_DOCS/jornadasweb.pdf.
En la feria del libro de Mexicali
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Miguel Lozano
on 2010-04-22
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invitaciones
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Haremos otra presentación de la antología Ni desierto, ni maquila, ni frontera (2009) donde aparece un texto mío. La cita es a las 12 pm el domingo. Espero que se puedan dar una vuelta, es una buena oportunidad para adquirirla.
Linus Torvals sobre Git
El desarrollo de software de forma distribuida se convierte en una escena dantesca si no se lleva un control apropiado del código fuente y sus diferentes versiones. Además, diferentes personas pueden estar trabajando a distancia en diferentes o la misma parte del software, y una desincronización entre revisiones podría ser fatal. Por supuesto que hay software que puede aligerar la carga de estas tareas, por ejemplo CVS que es libre y BitKeeper que es propietario.
Linus Torvalds, el iniciador y principal desarrollador de Linux, decidió crear un software nuevo para encargarse de este tipo de situaciones ya que, según él, odia a CVS apasionadamente y BitKeeper dejó de ser gratuito. Pensó que quizá podría crear un mejor programa en dos semanas, y tenía razón.
Linus es el prototípico hacker tradicional, el producto más pulido que ha logrado la ética hacker en su corta existencia. El proyecto Linux es un paraíso para hackers, temido por Microsoft e incomprendido todavía la mayor parte del tiempo.
Una empresa como Microsoft, por ejemplo, cuando intenta desarrollar un software primero contrata a la gente adecuada para el proyecto, les da un sueldo generoso. Estas personas ponen manos a la obra para su planeación en base a objetivos empresariales, y las órdenes se dan de manera piramidal: Desde arriba, para ser obedecidas por los súbditos. Esto quizá explique el por qué Windows no se enfoca en complacer al usuario o en resolver sus problemas, si no en crear un sistema que representa lo que Microsoft cree que el usuario estaría dispuesto a comprar. El resultado, por supuesto, es catastrófico. A veces más (Windows Vista) a veces menos (Windows 7). Pero catastrófico de todas formas.
Cuando una falla aparece en el software, la primera reacción de Microsoft es mentir y decir que no existe, que no es un error si no una característica inofensiva del software. "Aquí no pasa nada, move along." Por supuesto, sólo el pequeño grupo de desarrolladores de software tienen derecho a ver y modificar el código.
El desarrollo de Linux es totalmente diferente: Linus Torvalds tiene su empleo de ocho horas, que es lo que le da de comer, y en su tiempo libre trabaja sobre el núcleo de Linux en base a las miles de sugerencias diarias que le llegan por correo electrónico. No siempre tiene tiempo para revisarlas todas, pero aún así el sistema ha logrado evolucionar a niveles insospechados. Un programador perdido en alguna región remota del mundo puede ofrecer la solución a un problema grande, a una falla de seguridad o a una rutina que retrasa el resto del software. Es increíblemente informal y nadie tiene un sueldo. Las motivaciones son: pasión, diversión, gusto.
Cuando un hacker quiere aprender sobre una máquina, sobre un software o una tecnología, su primera petición no será un cheque quincenal sino: "Déjenme solo con esto, no me interrumpan, yo le muevo." Por eso el código es libre: Cualquiera puede verlo y modificarlo.
Desafortunadamente, a Linus no le gusta mucho hablar en público, prefiere que el código hable por él. En los pocos videos que hay en YouTube de sus conferencias se concentra una sabiduría increíble. También un sentido del humor infaltable en el hacker. Para Linus todo es un juego. Dice, por ejemplo: "Si alguno de ustedes está en desacuerdo conmigo, queda establecido que por definición son estúpidos y feos".
En la plática que les quiero compartir el día de hoy, Linus habla en Google sobre el software que creó para administrar código fuente de manera distribuida. Su nombre es Git, reemplaza a BitKeeper y a CVS. La plática es un poco especializada, pero su sentido del humor es increíble, la ética del hacker se encuentra aquí de una manera extrañamente pura. Linus advierte: "Si a ustedes les gusta CVS no deberían estar aquí, más bien en un manicomio en algún otro lado". Chequen sus diapositivas: No tienen precio.
Linus Torvalds, el iniciador y principal desarrollador de Linux, decidió crear un software nuevo para encargarse de este tipo de situaciones ya que, según él, odia a CVS apasionadamente y BitKeeper dejó de ser gratuito. Pensó que quizá podría crear un mejor programa en dos semanas, y tenía razón.
Linus es el prototípico hacker tradicional, el producto más pulido que ha logrado la ética hacker en su corta existencia. El proyecto Linux es un paraíso para hackers, temido por Microsoft e incomprendido todavía la mayor parte del tiempo.
Una empresa como Microsoft, por ejemplo, cuando intenta desarrollar un software primero contrata a la gente adecuada para el proyecto, les da un sueldo generoso. Estas personas ponen manos a la obra para su planeación en base a objetivos empresariales, y las órdenes se dan de manera piramidal: Desde arriba, para ser obedecidas por los súbditos. Esto quizá explique el por qué Windows no se enfoca en complacer al usuario o en resolver sus problemas, si no en crear un sistema que representa lo que Microsoft cree que el usuario estaría dispuesto a comprar. El resultado, por supuesto, es catastrófico. A veces más (Windows Vista) a veces menos (Windows 7). Pero catastrófico de todas formas.
Cuando una falla aparece en el software, la primera reacción de Microsoft es mentir y decir que no existe, que no es un error si no una característica inofensiva del software. "Aquí no pasa nada, move along." Por supuesto, sólo el pequeño grupo de desarrolladores de software tienen derecho a ver y modificar el código.
El desarrollo de Linux es totalmente diferente: Linus Torvalds tiene su empleo de ocho horas, que es lo que le da de comer, y en su tiempo libre trabaja sobre el núcleo de Linux en base a las miles de sugerencias diarias que le llegan por correo electrónico. No siempre tiene tiempo para revisarlas todas, pero aún así el sistema ha logrado evolucionar a niveles insospechados. Un programador perdido en alguna región remota del mundo puede ofrecer la solución a un problema grande, a una falla de seguridad o a una rutina que retrasa el resto del software. Es increíblemente informal y nadie tiene un sueldo. Las motivaciones son: pasión, diversión, gusto.
Cuando un hacker quiere aprender sobre una máquina, sobre un software o una tecnología, su primera petición no será un cheque quincenal sino: "Déjenme solo con esto, no me interrumpan, yo le muevo." Por eso el código es libre: Cualquiera puede verlo y modificarlo.
Desafortunadamente, a Linus no le gusta mucho hablar en público, prefiere que el código hable por él. En los pocos videos que hay en YouTube de sus conferencias se concentra una sabiduría increíble. También un sentido del humor infaltable en el hacker. Para Linus todo es un juego. Dice, por ejemplo: "Si alguno de ustedes está en desacuerdo conmigo, queda establecido que por definición son estúpidos y feos".
En la plática que les quiero compartir el día de hoy, Linus habla en Google sobre el software que creó para administrar código fuente de manera distribuida. Su nombre es Git, reemplaza a BitKeeper y a CVS. La plática es un poco especializada, pero su sentido del humor es increíble, la ética del hacker se encuentra aquí de una manera extrañamente pura. Linus advierte: "Si a ustedes les gusta CVS no deberían estar aquí, más bien en un manicomio en algún otro lado". Chequen sus diapositivas: No tienen precio.
Io, Don Giovanni (2009) Parte 2: Mozart y Salieri
Volvamos a la reseña de esta película sobre la vida de Lorenzo da Ponte.
Es imposible hacer una película de Da Ponte sin mencionar a Mozart. Por desgracia, el director nos dio un retrato bastante deslucido de este genial compositor. Dentro de la ficción Wolfgang Amadeus ha sido bien representado. Tenemos, para muestra, la obra de Pushkin Mozart y Salieri, la obra de Peter Shaffer y gran película de Milos Forman Amadeus, hay cuentos de Gabriel Jackson e incluso Hermann Hesse lo incluyó como personaje en El lobo estepario.
En las representaciones generalmente se enfatiza el hecho de que, siendo uno de los genios más grandes de todos los tiempos, es también una persona sencilla con un gran sentido del humor y visión ligera de la vida, sin complicaciones, por lo que su introducción es, por lo general, es anticlimática y cómica.
En Io, Don Giovanni, Lorenzo escucha a lo lejos, desde su cuarto, un órgano de iglesia y se acerca a investigar el origen de la música. Cuando entra a la cámara del órgano (quién sabe cómo lo haya conseguido, en esa época, como en la actual, el acceso estaba sumamente restringido) se encuentra con un hombre reclinado sobre el teclado en una posición dolorosa e inapropiada para tocarlo. Después de unos segundos, el hombre de peluca extravagante se detiene. Es Mozart.
¿Qué estaba interpretando en el órgano? Había muchas muchas piezas que el director podría haber elegido, hay un mar de composiciones de los autores más diversos. Sin embargo, Carlos Saura no quiso complicarse la vida y se fue hacia lo obvio.
¿Qué estaba interpretando en el órgano? Había muchas muchas piezas que el director podría haber elegido, hay un mar de composiciones de los autores más diversos. Sin embargo, Carlos Saura no quiso complicarse la vida y se fue hacia lo obvio.
Cuando piensas "órgano de iglesia", ¿qué piezas se te vienen a la mente? Posiblemente sólo una: Tocata y fuga en Re menor de Bach. Pues sí, comenzando la escena escuchamos las primeras notas y un poco del inicio (lo más sencillo de toda la pieza, hasta yo puedo tocarlo), y luego el más grande genio de todos los tiempos desiste y se levanta del asiento. Eso está tan mal por tantos motivos que no sé ni por dónde empezar:
- ¿Por qué introducir al mayor genio musical de todos los tiempos tocando algo tan simple? Está bien ser anticlimático, pero no al punto de la negación. Háganos saber por qué es tan genial. ¿No podía mejor tocar El arte de la fuga, una pieza de la cual se enamoró?
- Ya para finales del siglo XVIII, Johann Sebastian Bach había pasado de moda y sobre todo el contrapunto se consideraba anticuado. Gracias al Barón van Swieten, Mozart conoció el trabajo de Bach y se enamoró de sus fugas. De hecho ellos dos fueron responsables de repopularizar y reconocer el trabajo de este otro genio que había caído un poco en el olvido (Mendelsson terminaría el trabajo), así que de cierta manera es apropiado mostrar a Mozart tocando en el órgano una pieza de Bach (también Don Giovanni tiene muchas influencias de Bach). Pero de la Tocata y fuga en Re menor la parte más apropiada era la fuga. En fin, quisquilloso que soy.
- ¿No podían ser más originales? Amadeus no cometió el error de utilizar Rondo alla Turca ni la obertura de Las Bodas de Fígaro o la pequeña serenata nocturna, es decir, los tracks que todo CD de Mozart que vendan en Samborn's debe tener. Las películas de este género tienen la posibilidad de introducir al espectador a cosas no tan conocidas dentro del catálogo de Mozart, pero igual de valiosas.
En fin: La peor introducción de Mozart que he visto en ficción. Todavía recuerdo la operetta de Rimsky-Korsakov, cuando entra Wolfgang en escena hay una secuencia musical que nos referencia al genio y nos hace reír, en total contraste con el tono anterior de la obra. Wolfgang llega y todo se ilumina. Hay que aprender de los que atacaron el mismo problema antes que nosotros, para evitar posibles errores y encontrar soluciones nuevas.
Para añadir más drama a la película, el escritor creyó necesario mostrar a un Mozart moribundo, aquejado por una enfermedad misteriosa que requiere baños de agua con hielo. Por otra parte, también se muestra irritable e iracundo contra su esposa Constanza. Increíble, ¿nos están hablando del compositor de Salzburgo?
Para añadir más drama a la película, el escritor creyó necesario mostrar a un Mozart moribundo, aquejado por una enfermedad misteriosa que requiere baños de agua con hielo. Por otra parte, también se muestra irritable e iracundo contra su esposa Constanza. Increíble, ¿nos están hablando del compositor de Salzburgo?
Cuando Salieri y Da Ponte presentan a Mozart la idea de componer Don Giovanni, éste se burla de las sugerencias de Salieri y en una escena que hace eco de Amadeus, toca su clavicordio burlándose de los recursos musicales de su colega.
Mozart dice que para cada sentimiento, Salieri tiene un recurso gastado y manoseado que utiliza para evocar la emoción del que escucha. Procede a ejemplificar, sin embargo los recursos que presenta son más apropiados para el siglo XIX y recuerdan más a Verdi que otra cosa. Si lo que dice Mozart es cierto, Salieri se adelantó cincuenta años a su época.
La escena más insultante, sin duda alguna, es cuando Mozart, en un momento de duda, se encuentra encerrado en una recámara, durante un ensayo y cuando Lorenzo intenta reanimarlo Wolfgang suelta un discurso sobre su vida e infancia, cómo su padre lo forzaba a estudiar música con castigos y nunca estaba conforme con su desempeño. ¿En serio? ¡Le dieron la infancia de Beethoven!
Este personaje es tan fascinante en su estado natural que no es necesario fantasear mucho ni salirse demasiado de lo históricamente correcto para hacerlo interesante. A menos de que tengas poco tiempo y pocas ganas de investigar. Una verdadera pena.
Continuará.
El efecto twitter
Ya me estoy cansando un poco de las discusiones que tengo sobre la inutilidad de Twitter. Los argumentos que generalmente se me presentan son "si no te gusta no lo uses", "es sólo una herramienta: no es buena ni mala" y "¿qué tiene de malo?". Bien, argumentaré aquí un poco sobre los efectos negativos con un hecho concreto: El ignorado terremoto de Mexicali. (Notita: Sigue haciendo mucha falta ayuda para el valle, hay 25,000 damnificados, no sean hojaldres).
Como ya se expuso en otra parte, Televisa ni siquiera interrumpió el clásico de clásicos para dar una cápsula informativa sobre el desastre de nuestra región, ni siquiera un cintillo ni nada: Ignorados totalmente. Las noticia más importante en días subsiguientes fue el caso de Paulette, del cual estoy orgullosamente desinformado. Lo único que sé es que una bebé se extravió y apareció un tiempo después muerta debajo de su colchón. Ahí está: Lo acabo de resumir en un enunciado, es todo lo que deberíamos saber de una noticia que no debería importarnos. Según tengo entendido, ya lleva semanas como la noticia principal en la televisión. Todos los demás problemas que aquejan al país pasan a segundo término. Ah, creo que Ricky Martin salió del clóset.
Pero esto no es noticia. El mexicano sabe muy bien que no puede confiar en los medios masivos de comunicación. Desde la época de Zabludowsky, incluso antes, pasando por todos los paleros que aparecen leyendo teleprompters por las noches: El mexicano no cree en nadie. Así que, aunque indigna, no sorprende.
¿Qué nos queda? En otros tiempo podríamos haber alegado que el gobierno poseía los "medios de producción" de manera que las concesiones televisivas radiofónicas solo caen en manos de aquellos que estén dispuestos a ser un "soldado del gobierno" y repetir los discursos oficiales hasta el cansancio. La población en general podría, con justa razón, sentirse arrebatada de su voz, incapacitada para contar su propia historia.
Llega, con muchos años de retraso, el Internet a este país (a los hackers gracias). Sí, en efecto, muy poca gente tiene acceso a él, tenemos uno de los peores y más caros servicios del mundo. Pero aquí está: Los medios están disponibles. Tenemos YouTube, blogs, correo electrónico, podríamos montar nuestro propio servidor, tenemos el "milagroso y revolucionario" Twitter, el Buzz de Google que desgraciadamente nadie pela y muchos más. El límite es nuestra imaginación.
Siempre pensé, desde que comencé a usar Internet en el 94, que esta plataforma estaba marcando el final de los medios tradicionales, de la censura, de las regulaciones gubernamentales y que por fin tendríamos acceso a la información necesaria. Que la gente se volvería más inteligente, interesada en temas diversos y así. Podríamos hacer nuestras propias películas sin necesidad de un estudio respaldándonos, la distribución podría darse a través de Internet. Nueva música, compartición libre de la información. Un paraíso. Ya lo he dicho antes.
Por eso fui un optimista de los blogs. Mucha gente estaba escribiendo, estaba generando contenidos. La mayor parte era basura, pero pensé que con el tiempo y con la práctica se puliría e iría mejorando. Además, los méritos lograrían que los mejores blogs se volvieran más populares, y los mal hechos quedaran en el olvido. Meritocracia total.
Sobra decir que las cosas no han sido tan sencillas. Es inevitable tomar en cuenta el contexto social donde te desarrolles, la educación de la población de cada país, la historia, el imaginario colectivo y la ideología. Mientras que una comunidad descentralizada e informal es responsable de Linux, la blogósfera es una desgracia que nunca cuajó y que está a punto de desaparecer.
Para mis estudiantes, jóvenes nacidos después de 1990, el correo electrónico no tiene sentido. Es una especie de Facebook con menos opciones que sirve para reenviar cartas cadena y nada más. No entienden para qué está ahí. El único motivo por el cual tienen una cuenta de e-mail es para poder conversar por el Windows Live Messenger. Fuera de eso, la tienen llena de telarañas.
Mientras, mis compañeros de trabajo (maestros y directivos) apenas están descubriendo el correo electrónico y están haciendo las primeras pruebas para comunicarnos por ese medio, al que muchos todavía le tienen miedo y desconfianza. El semestre pasado la mayoría descubrió los blogs, un medio que ha perdido la popularidad y brillo que antes lo caracterizaba. Puede seguir sirviendo, sin duda alguna es útil y no estoy afirmando que la educación tenga que seguir las modas o "tendencias" de los internautas, sólo afirmo que hay una disparidad enorme entre generaciones, quizá nunca antes vista.
El internet, para mis alumnos, es un medio para estar en contacto con sus amigos y seguir bromeando y jugando como si estuvieran en su receso entre clases. Entretenimiento y nada más. Se sorprenden cuando les sugiero páginas que los puedan ayudar en la materia, o con las cuales puedan hacer otra cosa aparte de chatear. Un vicio que va de la mano a su adicción al Facebook y al Messenger es la fotografía: No como medio creador o expresión artística, si no como manifestación de su propia vanidad. Su tema favorito son ellos mismos y en eso enfocan todos sus esfuerzos. Uno que otro si aprovecha la tecnología para superarse, pero se cuentan con los dedos de una mano. Cuando les digo que en mis tiempos de la prepa no había YouTube ni Myspace ni Facebook ni Messenger no se pueden imaginar el mundo que me tocó vivir. ¿Entonces qué hacían?, me preguntan.
Las plataformas para compartir imágenes de MySpace y otros sitios sociales son solo museos para ellos mismos. Y aunque he encontrado que algunos estudiantes tienen un talento natural y muy desarrollado por la fotografía, todos sus esfuerzos se vuelcan en sí mismos. Son sus propios dioses.
Pero todo esto tampoco es noticia.
Como comentaba, los medios ignoraron totalmente el terremoto. Era nuestra oportunidad de ignorar a los medios tradicionales y hacer el trabajo por nosotros mismos. Localmente hubo muy buena cobertura por el 101.9, y las estaciones de radio, principalmente, han informado oportunamente. Lo que me decepciona, en este caso, es el uso dado a los medios de Internet, y aquí debo echar la culpa totalmente a Twitter.
Ya dije esto pero lo reitero: Antes de Twitter no existía la noción de limitarte a 160 caracteres para expresar ideas. La limitación de los mensajes de texto en teléfonos celulares nos parecía molesta, pero comprensible debido a la tecnología de la época. Hoy no hay pretextos: Es una tontería y deberíamos abolirla, sin embargo, la amamos. Esto trae consecuencias.
Twitter prohibió que hubiera cobertura extensa y reflexiva sobre el terremoto. El tema estuvo ausente de los blogs. No hubo historias personales, crónicas ciudadanas, ni siquiera escritos de reflexión al respecto. Todo se banalizó en Twitter y en estados del Facebook: "Uy, que miedo", "Se destrozó un edificio!", "Ayudemos a los damnificados!".
No reflexión, no introspección, no explicación, no descripción, quizá ni siquiera información: Sólo tweets.
Los blogs, los cuales tienen capacidad para todo ello, vacíos. Éste es el effecto Twittter. ¿Por qué escribir párrafos si 160 caracteres es todo lo que necesitas? ¡Escribir nunca había sido tan fácil! ¡Yupi!
A ver, defensores de Twitter, les propongo un reto: Armen una crónica coherente y completa utilizando únicamente la información en Twitter. No vínculos a páginas de periódicos, no vínculos a blogs. Sólo tweets.
Siendo justos, Twitter sólo está ahí: La gente es el motor que lo hace funcionar. El argumento de que "es sólo una herramienta, no es buena ni mala" es idéntico al de "las armas no matan a la gente, la gente mata a la gente."
La culpa de que Televisa siga dándole vueltas y más vueltas al caso de Paulette la tenemos nosotros. Por favor, por favor, dejen de Twittear y ESCRIBAN.
Sobre el registro del celular
Ah, ¡qué gente tan desmemoriada! ¿En serio creen que si registran el celular con todos sus datos estaremos más seguros? ¿Creen ustedes que secuestradores y narcotraficantes registrarán sus celulares con su CURP y todo? ¿Es el gobierno así de ingenuo?
Dos refrescaditas de memoria: El RENAVE, creado en junio de 1998, era una base de datos que relacionaba todas las características físicas de un vehículo para evitar los robos, los "autos chocolate" y ese tipo de cosas "para el bien de la población". Cito:
Derivado del descontrol, robo de vehículos e importación de autos ilegales a territorio nacional, la Cámara de Diputados el 3 de Junio de 1998 aproobó la nueva ley para la creación y regulación del Registro Nacional de Vehículos que iniciará el próximo 15 de Junio y que en esta ocasión estará a cargo de la Secretaría de Comercio y Fomento Industrial, sucesor del anterior Registro Federal de Automóviles que a finales de 1980 fue cerrado por corrupción y malos manejos. El RENAVE es un instrumento de identificación asignado a todos los automotores que circulan en territorio nacional, cuyo objetivo es obtener una base de datos de todos los vehículos que existen en el país. (Fuente impuestum.com).¿Las consecuencias?
En 2000 es arrestado en Cancún, Quintana Roo, México, Ricardo Miguel Cavallo, poderoso empresario y director del RENAVE, acusado de fraude, malversación y venta ilegal de automóviles, posteriormente se reveló que su verdadera identidad era la de Miguel Ángel Cavallo alias "Serpico", quien fue teniente de la Armada en Argentina y que estuvo acusado de diversos crímenes (genocidio, tortura y terrorismo) durante la década de 1960 y fue puesto a disposición de un juez para ser extraditado a solicitud de España. Dichos sucesos ocasionaron escándalo en diversos medios políticos e informativos mexicanos lo cual llevó a cuestionar los motivos de la concesión del RENAVE lo cual contribuyó a su desaparición. (Fuente: Wikipedia, La Jornada).Esta no es la primera vez que una base de datos centralizada cae en las peores manos imaginables, no olvidemos también cuando el IFE vendió parte del padrón electoral mexicano, con nuestras fotos, nombres, direcciones y huellas digitales, a Estados Unidos por un millón de dólares. ¡Una ganga!
Jaime Cárdenas, consejero electoral del Instituto Federal Electoral (IFE) afirmó que "habrá que ver quien fue él que entrego esta información a la empresa norteamericana y lo más grave es saber si estos datos fueron adquiridos por el gobierno de los Estados Unidos".Ya me imagino a todos los narcotraficantes del país preocupadísimos por registrar su celular para no quedarse sin servicio, pff.
Sólo el IFE y los partidos políticos tienen copia del padrón electoral, aunque, incluso en el Instituto se sabe que la base de datos del padrón electoral puede llegar a ser vendida hasta en 10 mil dólares.
En este caso, la Fiscalía para Delitos Electorales de Procuraduría General de la República (PGR) podría iniciar una investigación.
“De confirmarse estos hechos habría seguramente procedimientos administrativos o penales que iniciar en contra de los responsables", aseguró Jaime Cárdenas.
Sobre la investigación del caso "Amigos de Fox" el consejero electoral consideró que los abogados de Lino Korrodi, Carlota Robinson y Carlos Rojas, sólo quisieron ganar tiempo al entregar información incompleta sobre sus operaciones financieras.
“Lo que hicieron los abogados de Korrodi, de Carlota Robinson y de Carlos Rojas, fueron simples estrategias legales y estrategias de medios para ganar tiempo, para dar la apariencia de que estaban colaborando, es una información incompleta, insatisfactoria e insuficiente", aseguró el consejero electoral. (Fuente: Noticieros Televisa, Hay más info en USA Today).
¿Quiénes serán los que tengan acceso a esa información? ¿A quién le interesa de verdad tenerla? Adivinen: A aquellos de los cuales dicen que nos defienden. Vamos a ver cuánto se tardan en comprarlo.
En fin.
Los fraudes de Promocasa
El valle de Mexicali sigue necesitando mucha ayuda, seamos solidarios por favor. Los daños se siguen apilando, cada vez la situación se mira más grave.
El terremoto desenterró algo importante que por supuesto ha sido ignorado por Televisa y TV Azteca: la porquería de viviendas que vende Promocasa. Este video que ya está circulando por ahí demuestra muy bien que, a pesar de lo que pensamos en un principio, si hubo damnificados en la ciudad:
El terremoto desenterró algo importante que por supuesto ha sido ignorado por Televisa y TV Azteca: la porquería de viviendas que vende Promocasa. Este video que ya está circulando por ahí demuestra muy bien que, a pesar de lo que pensamos en un principio, si hubo damnificados en la ciudad:
Increíble.
OJO: No sólo hay Sevilla residencial en Mexicali, también en Tijuana. Chequen sus casas.
Movimientos sísmicos
Publicadas por
Miguel Lozano
on 2010-04-07
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caricatura
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Silencio en Televisa y TV Azteca
Publicadas por
Miguel Lozano
on 2010-04-06
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Buena reflexión, se le ha dado mucha más relevancia a terremotos de otras partes del mundo que a este que sucedió en nuestro propio país. Quizá esto no debería sorprender tanto si tomamos en cuenta que el centro se preocupa muy poco por lo que sucede en el norte, y del norte Mexicali es una ciudad poco privilegiada en cuanto a notoriedad.
El día de hoy en la madrugada (hora del pacífico) hubo otro terremoto en Sumatra de 7.8 grados. Me imagino que los reportajes serán más completos y la información más oportuna.
Y, por cierto, dejen de hablar del HAARP, suenan como los que decían que había una planta nuclear en La Rosita.
Y, por cierto, dejen de hablar del HAARP, suenan como los que decían que había una planta nuclear en La Rosita.
Silencio en Televisa y TV Azteca
Álvaro Cueva
Los mexicanos nos debemos sentir muy orgullosos de que Televisa y TV Azteca sean nuestras máximas televisoras porque se trata de compañías 100 por ciento comprometidas con la sociedad.
Fue impresionante la manera como los canales de estas dos empresas se movieron el domingo pasado para cubrir el terremoto que ocurrió en el noroeste de nuestro país.
El Canal de las Estrellas suspendió las transmisiones del futbol para informar al pueblo de México de lo que estaba pasando.
Todas las estaciones de Televisa se enlazaron en un reporte especial conducido por algunos de sus mejores periodistas quienes, después de varios minutos, invitaron al público a seguir la nota por Galavisión.
Obviamente fue para permitir que, quienes quisieran, pudieran seguir gozando del futbol por XEW-TV.
De cualquier manera, nunca faltaron los cintillos con información pertinente.
FOROtv se volcó en el seguimiento de la nota, Carlos Loret de Mola voló inmediatamente a Mexicali para traernos las primeras imágenes de lo que acababa de suceder y todos vimos entrevistas con las mejores fuentes nacionales y regionales.
TV Azteca, por su parte, suspendió lo que estaba pasando para hacer lo propio.
Como tenía enfrente el peso de Televisa, sus corresponsales se esmeraron en hacer algo diferente, en mostrar el lado humano de la información.
¿Escuchó usted lo que dijeron en Azteca 13 los familiares de las personas que vivieron el temblor? ¿Vio usted la manera tan profesional como esos comunicadores impidieron que se extendiera el pánico?
Y todo tan rápido, tan eficiente. ¡Guau!
Lo que más me llamó la atención fue que los muchachos de “Segunda oportunidad” hayan improvisado una canción para darle ánimos al pueblo de Tijuana y Mexicali, y las palabras de los críticos.
Cuando Dulce lloró, le juro que yo también iba a llorar. No se puede ser más solidario en la vida.
Ya, en serio, qué vergüenza lo que sucedió en las grandes cadenas privadas de televisión de nuestro país el domingo pasado. Tembló en Baja California, no dijeron nada y hay mucha gente que está furiosa.
¿Por qué? Porque lo más lógico es que hubieran dicho algo, pero no, pudieron más el futbol y los “reality” musicales que una noticia que afectó directamente la vida de millones de mexicanos.
Hubo más información en las cadenas internacionales y en sistemas informativos como Milenio Televisión que en esos canales. Ni hablemos de la radio o de las redes sociales que, una vez más, demostraron su eficiencia.
¿Qué vamos a hacer usted y yo como televidentes? ¿Qué van a hacer Televisa y TV Azteca como medios de comunicación?
Me gustaría decir que cada canal es libre de informar o de no informar sobre lo que se le pegue la gana, pero no es cierto. Cuando se trata de señales abiertas nacionales hay un compromiso que va más allá de cualquier interés.
¿Por qué? Porque tener una señal abierta nacional implica una responsabilidad.
Estas estaciones son, en la mayoría de los casos, los únicos medios capaces de informar y ayudar a la población. Acuérdese de lo que sucedió con la influenza.
Ahora, a lo mejor el terremoto no fue tan grande o en los primeros minutos no había muchos datos como para llenar horas enteras de transmisión.
¡Perfecto! Tampoco se sabía mucho cuando Josmar sembró el pánico en el aeropuerto de la Ciudad de México, pero eso no impidió que Televisa y TV Azteca reaccionaran.
¿Por qué esta vez no?
¿Porque se trató de algo que no estaba sucediendo en la capital del país (¡Qué centralistas!)? ¿Porque era Semana Santa (¡Qué flojos!)? ¿O porque suspender transmisiones hubiera implicado perder dinero (¡Qué mezquinos!)?
Sea cual sea la razón, es decepcionante. ¿Qué hubiera pasado si hubiera temblado en el Distrito Federal? ¿Qué se hubiera dicho si el temblor hubiera afectado al Estadio Azteca? ¿Qué decisión se hubiera tomado si se hubiera vuelto a caer la antena de un canal de televisión?
Amor con amor se paga y Televisa y TV Azteca están sembrando resentimientos que tarde o temprano les van a costar.
No se trataba de suspender el futbol, de cancelar programas como “Segunda oportunidad” o de generar una mega-producción como la del 11 de septiembre de 2001. Se trataba de no ser indiferente.
Si Televisa y TV Azteca ya no nos van a informar de lo que está sucediendo, allá ellas y las autoridades, pero al menos que a nosotros, que somos los que miramos sus estaciones, nos aclaren cómo se van a mover a partir de ahora.
Que nos digan: aquí sólo vamos a poner notas como la de Paulette y aquí únicamente vamos a trabajar de lunes a viernes. ¡Díganlo!
¿Para qué? No para regañarlos ni para bajarles su “rating”, para saber con quién contamos y con quién no, y para ir viendo cómo le vamos a hacer para estar informados porque así no se puede.
La información es poder, pero también es una necesidad. ¿O no?
acueva@milenio.com
Cuando pase el temblor
Publicadas por
Miguel Lozano
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anecdotario
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[Escrito ayer lunes pero subido hasta hoy por que el Internet no se reestablece por completo]
No sé si el resto de los blogs hayan hablado ya sobre el temblor, pero sospecho que esa tarea se vio más en Twitter o en Facebook en estos tiempos post-blog. No ha regresado el internet en mi casa y con trabajos puedo entrar a una que otra página cuando se le da la gana a mi aDSL, así que lo vacío en el Word antes de que lo olvide.
Los noticieros nacionales y algunos internacionales ya han cubierto la noticia en mejor o menor medida, sin embargo es relevante el blackout informativo que sufrimos los mexicalenses durante un tiempo donde no hubo ningún medio disponible, ni radio, ni televisión, ni celulares, mucho menos Internet.
Yo me encontraba solo en mi casa, me acababa de llamar de casa de mi abuela avisándome que habría una carne asada por la pascua, como se hace todos los años, pero no sabía si iría debido a una tarea que debía enviar el lunes por correo electrónico. Me encontraba viendo un video en YouTube cuando comenzó el terremoto. Frecuentemente me agarran en la computadora, como me la paso aplastado aquí gran parte del tiempo, así que normalmente me espero para ver si vale la pena salir de la casa, ya que en Mexicali los temblorcitos de menos de cuatro grados sobran.
Pero siguió aumentando de intensidad, y toda la casa comenzó a hacer ruido, así que salí corriendo hacia la salida que da al patio, que es la zona más despejada y fácil de salir. Para cuando estaba fuera, ya estaba muy, muy fuerte, y ni siquiera quise abrir el candado de lo cochera por miedo a que me cayera el techo de lámina encima, así que me puse en la esquina más retirada de la casa y me sujeté de la barda ya que se estaba poniendo tan feo el asunto que no sabía si podría mantenerme en pie.
El sismo seguía en aumento, y ya podría decirse que era un terremoto. La barda se balanceaba hacia adelante y hacia atrás y el ruido era realmente fuerte. Mientras veía que subía y subía de intensidad y todo se balanceaba yo pensaba: Éste es, éste es el terremoto de verdad, el big one del cual nos han advertido toda nuestra vida. Ya llegó”.
A los californianos siempre se nos ha hablado del momento apocalíptico cuando la falla de San Andrés desplegará toda su furia y nos aplastará en un terremoto de nueve grados en la escala de Richter, terminando con la civilización como la conocemos. Sabíamos que este día llegaría, sobre todo después de ver a Haití y Chile.
Miré la torre de la iglesia a un lado de mi casa, y me preguntaba hacia dónde caería. También observaba la casa, en búsqueda de lo primero que se rompería, ¿qué parte de la construcción sucumbiría primero? La fuerza con la que todo se sacudía me hacía pensar que definitivamente nada quedaría en pie.
Observando por encima de la barda miré que un automóvil se había detenido en el alto de la esquina, y otro se subió a la banqueta. Más adelante otros automovilistas se detenían, y la gente comenzaba a salir de sus casas o de los negocios que estaban cerca.
Un conocido estaba paseando en bicicleta durante el temblor y pasó frente a mi casa riendo, levantó un puño y exclamó algo así como “Yeah!”.
Escuché que duró como un minuto, pero francamente perdí toda sensación del tiempo. Cuando aminoró, mi mayor sorpresa es que no se haya caído ninguna casa, ningún poste de luz ni el campanario de la iglesia. La tierra seguía moviéndose bajo mis pies, y me jaloneaba de un lado a otro, pero era mucho más gentil que hace unos momentos. Observé un trasformador de un poste de luz cercano, y se estaba tambaleando como detenido apenas por un clavo o algo así. Esperaba que se cayera en cualquier momento.
Las alarmas de dos boutiques cercanas comenzaron a sonar, y antes de que llegara una réplica o el último estirón que haría que todo se viniera abajo, abrí el candado del garaje y salí a la calle. Observé hacia ambos lados, todo se miraba desierto, a final de cuentas era domingo de vacaciones, la gente estaba encerrada en sus casas tirando flojera o incluso de viaje fuera de la ciudad, así que la actividad era nula.
No sabía bien qué hacer. Me quedé de pie en la banqueta un rato, temeroso de entrar a la casa. Luego miré que un vecino salió de su casa y me acerqué para preguntarle cómo lo había visto. En este momento la verdad no estaba muy asustado, pasó todo sin consecuencias perceptibles, había sobrevivido y no miré ningún edificio en ruinas, así que mi primera reacción fue tranquilizarme.
Pero cuando platiqué con Marcos me di cuenta de que había sido “de verdad”. Él si estaba asustado, y su mamá también. Me dijeron que su refrigerador se había caído y se hizo un batidillo en el suelo de la cocina. Caí en cuenta de que quizá en mi casa podría haber cosas caídas. Cuando observamos la tienda de autoservicio de enfrente vimos que tenía los grandes vidrios rotos y el muchacho que atendía, y a quien le había comprado un galón de leche unas dos horas antes, estaba afuera encogiendo los hombros y señalando los vidrios como diciendo: “¿Y ahora qué hago?”.
Estábamos en eso cuando alcanzamos a ver humo a unas tres cuadras. “¿Se estará quemando una casa?”, preguntó Marcos y fuimos a averiguar. Más gente comenzaba a salir de sus casas y noté las primeras personas con ojos llorosos. Fue como interrumpir la tranquilidad de un hormiguero, todavía la población estaba en shock.
Al acercarnos comprobamos que en efecto, el humo negro que estaba saliendo provenía de una residencia, y al acercarnos, una casa estaba comenzando a quemarse. Algunos vecinos se preguntaban si habría alguien adentro, y querían entrar para verificarlo. El fuego estaba propagándose demasiado rápido ya que la parte de arriba estaba hecha de madera y amenazaba con pasarse a las casas de un lado. Marcos intentó con su celular marcar a los bomberos pero, obviamente, como sucede en estos casos las líneas estaban caídas.
En eso estábamos cuando comenzamos a escuchar cosas que tronaban dentro de la casa. Primero explosiones muy pequeñas, y un vecino dijo: “De seguro tienen balas adentro” y luego algo más fuerte. El sentido común hizo que varios salieran corriendo, y yo pensé que era un buen momento para sacar mi cámara, aunque tenía mucho miedo de entrar a la casa y ser sorprendido por el terremoto “de a verdis” no esa cosita de nada que acababa de pasar y de la cual todavía no sabíamos la intensidad.
Salí corriendo hacia la casa, y al llegar caí en cuenta de que había dejado todo abierto. Desde el garaje hasta las puertas de adentro. Era un verdadero desastre dentro: Libros caídos, copas, platos y vasos rotos, adornos, cuadros muebles… Parecía como si hubiera sido atacada por una batidora, ahí me di cuenta de la magnitud de las cosas, nunca había visto tanto desastre por un temblor y ya me han tocado bastantes.
Revisé la computadora y estaba apagada: Se había ido la luz. Por lo demás estaba en su lugar, la desconecté de la corriente. Una televisión se cayó y se hizo pedazos. Cuando intenté abrir el cuarto donde está mi cámara, me topé con que la puerta no abría. Al empujar un poco más supe que la entrada estaba bloqueada por mis libros, supuse que mis libreros habían colapsado. La cámara estaba muy cerca de la entrada, así que solo estiré la mano para sacarla. En eso, parece que por los movimientos que hice dentro, se resbaló otro vaso, se hizo pedazos en el suelo y del susto casi escupo mi corazón. Salí rápido para no morir de un infarto.
Llegué otra vez a donde estaba la casa quemada y tomé algunas fotos. En eso llegó una patrulla y los vecinos intentaban abrir la reja principal de la casa. Llegó alguien en un pick-up y le dijo al policía: “Hay dos casas por la colonia Maestros Federales que también se están quemando y el fuego se está pasando a las demás.” Afortunadamente los bomberos no tardaron en llegar, supongo que el mismo patrullero los llamó.
La calle se estaba llenando de bicicletas, camarógrafos, motocicletas que nunca había visto en mi vida y personajes extraños tomando fotos a todo. La gente ya comenzaba a poblar las aceras y los autos comenzaron a circular, algo muy atípico para un domingo de pascua.
Ahí fue cuando noté que muchos de los vecinos habían perdido las bardas. La colonia es muy vieja, por lo que las construcciones ya no están en las mejores condiciones, y muchas bardas cayeron limpiamente hacia afuera, cubriendo la acera.
No sabía muy bien qué hacer, así que agarré mi bicicleta y me dirigí a la gasolinera más cercana para echarle aire. Salí a recorrer para tomar fotografías.
Al avanzar noté que no había grandes daños en lo que me tocó ver. Los dueños de los negocios estaban revisando que los locales estuvieran en buen estado y en una tienda de mascotas muchas jaulas se habían volteado y los animales estaban más que inquietos. Encontré algunas bardas tiradas, pero nada de mucha importancia. Llegué a la casa de una tía y se encontraba asustadísima junto a las vecinas en medio de un crucero, donde no había cables ni estructuras grandes. Noté que había llorado. No parecía haber daños de importancia, sólo se comenzó a percibir el olor a gas de una casa donde los habitantes habían salido de vacaciones, pero un vecino se saltó el cerco para cerrar la llave del tanque.
Tenían el radio sintonizado. No se me había ocurrido hacerlo, y según ellos el temblor había sido de 6.8 grados. También comentaban que se había derrumbado un estacionamiento de varios que todavía estaban construyendo en el centro cívico, y que ni si quiera estaba terminado. Momentos después se sintió una réplica y la paranoia aumentó, una casa hizo “crack”, pero nada se movió. Mi tía no quería ni entrar al baño. Escuché que unas vecinas intentaban convencer a alguien de ir a dormir a la casa de madera de cierta persona, le decían que si se caía esa no era tan peligroso.
Decidí dirigirme a la casa de mi abuela para ver qué había pasado con la carne asada y en el camino miré más daños, tomé algunas fotografías. Los semáforos no estaban funcionando, pero el tráfico era bastante civilizado. Por fortuna, nadie tenía prisa ese domingo. Supuse que la gente en las calles iba a sus casas o negocios para verificar daños. Pasé por el estacionamiento que supuestamente había colapsado, pero lo miré bastante completo. Muchas familias se encontraban en los patios de sus casas, como que había fiesta pero todos se encontraban en silencio. A veces gente llegaba y preguntaban cómo estaban todos.
Le intenté llamar varias veces por celular y por teléfono residencial, pero sin suerte. Para este punto, poco más de dos horas después del terremoto, ya había podido recibir algunos mensajes al celular pero no enviarlos. Fue frustrante. También me di cuenta de que se había incendiado otra casa a unas cinco cuadras de la mía, pero el fuego ya estaba contenido.
Al salir en mi auto, el sol ya se ocultaba y era más difícil ver en la calle sin alumbrado público y sin semáforos. La estación de radio 101.9 FM decía que eran los únicos al aire debido a que estaban funcionando mediante un generador de electricidad en base a gasolina, y que aceptaban donaciones. Daban informaciones y la gente llamaba para contar sus experiencias. Finalmente llegué por mi papá, quien me contó que sintió el temblor en el autobús, aunque por supuesto no tan fuerte.
Dormimos afuera, no podría soportar el estrés de estar adentro. Me dolía la cabeza, cada réplica me quitaba el sueño y el viento hacía mucho ruido. Fue una noche fría y oscura.
Ese fue básicamente mi domingo. El lunes ya teníamos electricidad, y pasamos el día limpiando y acomodando la casa mientras escuchábamos las noticias. El internet no volvió en todo el día. En el facebook se propagaron los inútiles grupos como “YO TAMBIEN INTENTE USAR MI SELULAR Y NO SERBIA XDDDD!!” y cosas así.
Ya vimos fotos de muchos de los daños en la ciudad y nos enteramos de que en el valle de Mexicali las cosas se pusieron realmente críticas. Llegó el presidente Felipe Calderón y se suspendieron las clases en las escuelas. Mi colonia no tiene alumbrado público en muchas partes. Todavía no estoy muy informado, debido a la intermitencia y lentitud de mi servicio de internet, pero quería describir a grandes rasgos la experiencia que tuve desde mi punto de vista. Todavía se sienten las réplicas, pero de mucha menor intensidad. Esperemos que cada día disminuyan más.
En el 2008 la región sufrió una serie de temblores intensos y muy frecuentes que hicieron que las clases se suspendieran y que la ciudad entrara en paranoia. Muchos se preguntan por qué no pasa lo mismo en esta ocasión.
Lamentablemente todos tenemos la idea de que cuando ocurre un sismo grande, pasará mucho tiempo antes de que ocurra otro, debido a que las placas tectónicas “liberaron energía” y se quedarán así por un buen rato. Aunque esto puede ser generalmente cierto, no tenemos ninguna garantía de que sucederá. Los sismos son totalmente impredecibles. Creo que el hecho de que haya sido de 7.2 grados de intensidad nos crea cierta confianza de que no habrá otro igual o más fuerte en mucho tiempo, pero quién sabe.
La vez pasada fue tan aleatorio y continuo que no teníamos manera de sentirnos tranquilos, no teníamos nada a lo cual aferrarnos.
A la gente que no es de Mexicali, lo único que puedo decirles es que la ciudad no la pasó tan mal. En el valle no puedo decir lo mismo. Como dije, no estoy tan informado, pero parece que la situación catastrófica la situación. Por lo pronto me iré a dormir, que fue un día pesado y casi no pude pegar los ojos el domingo.
No sé si el resto de los blogs hayan hablado ya sobre el temblor, pero sospecho que esa tarea se vio más en Twitter o en Facebook en estos tiempos post-blog. No ha regresado el internet en mi casa y con trabajos puedo entrar a una que otra página cuando se le da la gana a mi aDSL, así que lo vacío en el Word antes de que lo olvide.
Los noticieros nacionales y algunos internacionales ya han cubierto la noticia en mejor o menor medida, sin embargo es relevante el blackout informativo que sufrimos los mexicalenses durante un tiempo donde no hubo ningún medio disponible, ni radio, ni televisión, ni celulares, mucho menos Internet.
Yo me encontraba solo en mi casa, me acababa de llamar de casa de mi abuela avisándome que habría una carne asada por la pascua, como se hace todos los años, pero no sabía si iría debido a una tarea que debía enviar el lunes por correo electrónico. Me encontraba viendo un video en YouTube cuando comenzó el terremoto. Frecuentemente me agarran en la computadora, como me la paso aplastado aquí gran parte del tiempo, así que normalmente me espero para ver si vale la pena salir de la casa, ya que en Mexicali los temblorcitos de menos de cuatro grados sobran.
Pero siguió aumentando de intensidad, y toda la casa comenzó a hacer ruido, así que salí corriendo hacia la salida que da al patio, que es la zona más despejada y fácil de salir. Para cuando estaba fuera, ya estaba muy, muy fuerte, y ni siquiera quise abrir el candado de lo cochera por miedo a que me cayera el techo de lámina encima, así que me puse en la esquina más retirada de la casa y me sujeté de la barda ya que se estaba poniendo tan feo el asunto que no sabía si podría mantenerme en pie.
El sismo seguía en aumento, y ya podría decirse que era un terremoto. La barda se balanceaba hacia adelante y hacia atrás y el ruido era realmente fuerte. Mientras veía que subía y subía de intensidad y todo se balanceaba yo pensaba: Éste es, éste es el terremoto de verdad, el big one del cual nos han advertido toda nuestra vida. Ya llegó”.
A los californianos siempre se nos ha hablado del momento apocalíptico cuando la falla de San Andrés desplegará toda su furia y nos aplastará en un terremoto de nueve grados en la escala de Richter, terminando con la civilización como la conocemos. Sabíamos que este día llegaría, sobre todo después de ver a Haití y Chile.
Miré la torre de la iglesia a un lado de mi casa, y me preguntaba hacia dónde caería. También observaba la casa, en búsqueda de lo primero que se rompería, ¿qué parte de la construcción sucumbiría primero? La fuerza con la que todo se sacudía me hacía pensar que definitivamente nada quedaría en pie.
Observando por encima de la barda miré que un automóvil se había detenido en el alto de la esquina, y otro se subió a la banqueta. Más adelante otros automovilistas se detenían, y la gente comenzaba a salir de sus casas o de los negocios que estaban cerca.
Un conocido estaba paseando en bicicleta durante el temblor y pasó frente a mi casa riendo, levantó un puño y exclamó algo así como “Yeah!”.
Escuché que duró como un minuto, pero francamente perdí toda sensación del tiempo. Cuando aminoró, mi mayor sorpresa es que no se haya caído ninguna casa, ningún poste de luz ni el campanario de la iglesia. La tierra seguía moviéndose bajo mis pies, y me jaloneaba de un lado a otro, pero era mucho más gentil que hace unos momentos. Observé un trasformador de un poste de luz cercano, y se estaba tambaleando como detenido apenas por un clavo o algo así. Esperaba que se cayera en cualquier momento.
Las alarmas de dos boutiques cercanas comenzaron a sonar, y antes de que llegara una réplica o el último estirón que haría que todo se viniera abajo, abrí el candado del garaje y salí a la calle. Observé hacia ambos lados, todo se miraba desierto, a final de cuentas era domingo de vacaciones, la gente estaba encerrada en sus casas tirando flojera o incluso de viaje fuera de la ciudad, así que la actividad era nula.
No sabía bien qué hacer. Me quedé de pie en la banqueta un rato, temeroso de entrar a la casa. Luego miré que un vecino salió de su casa y me acerqué para preguntarle cómo lo había visto. En este momento la verdad no estaba muy asustado, pasó todo sin consecuencias perceptibles, había sobrevivido y no miré ningún edificio en ruinas, así que mi primera reacción fue tranquilizarme.
Pero cuando platiqué con Marcos me di cuenta de que había sido “de verdad”. Él si estaba asustado, y su mamá también. Me dijeron que su refrigerador se había caído y se hizo un batidillo en el suelo de la cocina. Caí en cuenta de que quizá en mi casa podría haber cosas caídas. Cuando observamos la tienda de autoservicio de enfrente vimos que tenía los grandes vidrios rotos y el muchacho que atendía, y a quien le había comprado un galón de leche unas dos horas antes, estaba afuera encogiendo los hombros y señalando los vidrios como diciendo: “¿Y ahora qué hago?”.
Estábamos en eso cuando alcanzamos a ver humo a unas tres cuadras. “¿Se estará quemando una casa?”, preguntó Marcos y fuimos a averiguar. Más gente comenzaba a salir de sus casas y noté las primeras personas con ojos llorosos. Fue como interrumpir la tranquilidad de un hormiguero, todavía la población estaba en shock.
Al acercarnos comprobamos que en efecto, el humo negro que estaba saliendo provenía de una residencia, y al acercarnos, una casa estaba comenzando a quemarse. Algunos vecinos se preguntaban si habría alguien adentro, y querían entrar para verificarlo. El fuego estaba propagándose demasiado rápido ya que la parte de arriba estaba hecha de madera y amenazaba con pasarse a las casas de un lado. Marcos intentó con su celular marcar a los bomberos pero, obviamente, como sucede en estos casos las líneas estaban caídas.
En eso estábamos cuando comenzamos a escuchar cosas que tronaban dentro de la casa. Primero explosiones muy pequeñas, y un vecino dijo: “De seguro tienen balas adentro” y luego algo más fuerte. El sentido común hizo que varios salieran corriendo, y yo pensé que era un buen momento para sacar mi cámara, aunque tenía mucho miedo de entrar a la casa y ser sorprendido por el terremoto “de a verdis” no esa cosita de nada que acababa de pasar y de la cual todavía no sabíamos la intensidad.
Salí corriendo hacia la casa, y al llegar caí en cuenta de que había dejado todo abierto. Desde el garaje hasta las puertas de adentro. Era un verdadero desastre dentro: Libros caídos, copas, platos y vasos rotos, adornos, cuadros muebles… Parecía como si hubiera sido atacada por una batidora, ahí me di cuenta de la magnitud de las cosas, nunca había visto tanto desastre por un temblor y ya me han tocado bastantes.
Revisé la computadora y estaba apagada: Se había ido la luz. Por lo demás estaba en su lugar, la desconecté de la corriente. Una televisión se cayó y se hizo pedazos. Cuando intenté abrir el cuarto donde está mi cámara, me topé con que la puerta no abría. Al empujar un poco más supe que la entrada estaba bloqueada por mis libros, supuse que mis libreros habían colapsado. La cámara estaba muy cerca de la entrada, así que solo estiré la mano para sacarla. En eso, parece que por los movimientos que hice dentro, se resbaló otro vaso, se hizo pedazos en el suelo y del susto casi escupo mi corazón. Salí rápido para no morir de un infarto.
Llegué otra vez a donde estaba la casa quemada y tomé algunas fotos. En eso llegó una patrulla y los vecinos intentaban abrir la reja principal de la casa. Llegó alguien en un pick-up y le dijo al policía: “Hay dos casas por la colonia Maestros Federales que también se están quemando y el fuego se está pasando a las demás.” Afortunadamente los bomberos no tardaron en llegar, supongo que el mismo patrullero los llamó.
La calle se estaba llenando de bicicletas, camarógrafos, motocicletas que nunca había visto en mi vida y personajes extraños tomando fotos a todo. La gente ya comenzaba a poblar las aceras y los autos comenzaron a circular, algo muy atípico para un domingo de pascua.
Ahí fue cuando noté que muchos de los vecinos habían perdido las bardas. La colonia es muy vieja, por lo que las construcciones ya no están en las mejores condiciones, y muchas bardas cayeron limpiamente hacia afuera, cubriendo la acera.
No sabía muy bien qué hacer, así que agarré mi bicicleta y me dirigí a la gasolinera más cercana para echarle aire. Salí a recorrer para tomar fotografías.
Al avanzar noté que no había grandes daños en lo que me tocó ver. Los dueños de los negocios estaban revisando que los locales estuvieran en buen estado y en una tienda de mascotas muchas jaulas se habían volteado y los animales estaban más que inquietos. Encontré algunas bardas tiradas, pero nada de mucha importancia. Llegué a la casa de una tía y se encontraba asustadísima junto a las vecinas en medio de un crucero, donde no había cables ni estructuras grandes. Noté que había llorado. No parecía haber daños de importancia, sólo se comenzó a percibir el olor a gas de una casa donde los habitantes habían salido de vacaciones, pero un vecino se saltó el cerco para cerrar la llave del tanque.
Tenían el radio sintonizado. No se me había ocurrido hacerlo, y según ellos el temblor había sido de 6.8 grados. También comentaban que se había derrumbado un estacionamiento de varios que todavía estaban construyendo en el centro cívico, y que ni si quiera estaba terminado. Momentos después se sintió una réplica y la paranoia aumentó, una casa hizo “crack”, pero nada se movió. Mi tía no quería ni entrar al baño. Escuché que unas vecinas intentaban convencer a alguien de ir a dormir a la casa de madera de cierta persona, le decían que si se caía esa no era tan peligroso.
Decidí dirigirme a la casa de mi abuela para ver qué había pasado con la carne asada y en el camino miré más daños, tomé algunas fotografías. Los semáforos no estaban funcionando, pero el tráfico era bastante civilizado. Por fortuna, nadie tenía prisa ese domingo. Supuse que la gente en las calles iba a sus casas o negocios para verificar daños. Pasé por el estacionamiento que supuestamente había colapsado, pero lo miré bastante completo. Muchas familias se encontraban en los patios de sus casas, como que había fiesta pero todos se encontraban en silencio. A veces gente llegaba y preguntaban cómo estaban todos.
Con mi abuela quedaba poca gente. Me contaron que les tocó el temblor cuando ya tenían el taco en la mano, pero que estaban al aire libre. Se cayó el piano y algunos platos, pero tampoco nada grave. Regresé a mi casa para tomar mi auto e ir por mi papá a la terminal de autobuses, ya que venía en camino de Puerto Peñasco. En el camino me di cuenta de que todos sintonizaban la misma estación de radio, así que durante el camino pude ir escuchando las noticias casi ininterrumpidamente, y me enteré de que el terremoto había sido en realidad de 7.2 grados. Pensé inmediatamente en Haití. Miré una fila enorme de personas comprando garrafones de agua.
Le intenté llamar varias veces por celular y por teléfono residencial, pero sin suerte. Para este punto, poco más de dos horas después del terremoto, ya había podido recibir algunos mensajes al celular pero no enviarlos. Fue frustrante. También me di cuenta de que se había incendiado otra casa a unas cinco cuadras de la mía, pero el fuego ya estaba contenido.
Al salir en mi auto, el sol ya se ocultaba y era más difícil ver en la calle sin alumbrado público y sin semáforos. La estación de radio 101.9 FM decía que eran los únicos al aire debido a que estaban funcionando mediante un generador de electricidad en base a gasolina, y que aceptaban donaciones. Daban informaciones y la gente llamaba para contar sus experiencias. Finalmente llegué por mi papá, quien me contó que sintió el temblor en el autobús, aunque por supuesto no tan fuerte.
Dormimos afuera, no podría soportar el estrés de estar adentro. Me dolía la cabeza, cada réplica me quitaba el sueño y el viento hacía mucho ruido. Fue una noche fría y oscura.
Ese fue básicamente mi domingo. El lunes ya teníamos electricidad, y pasamos el día limpiando y acomodando la casa mientras escuchábamos las noticias. El internet no volvió en todo el día. En el facebook se propagaron los inútiles grupos como “YO TAMBIEN INTENTE USAR MI SELULAR Y NO SERBIA XDDDD!!” y cosas así.
Ya vimos fotos de muchos de los daños en la ciudad y nos enteramos de que en el valle de Mexicali las cosas se pusieron realmente críticas. Llegó el presidente Felipe Calderón y se suspendieron las clases en las escuelas. Mi colonia no tiene alumbrado público en muchas partes. Todavía no estoy muy informado, debido a la intermitencia y lentitud de mi servicio de internet, pero quería describir a grandes rasgos la experiencia que tuve desde mi punto de vista. Todavía se sienten las réplicas, pero de mucha menor intensidad. Esperemos que cada día disminuyan más.
En el 2008 la región sufrió una serie de temblores intensos y muy frecuentes que hicieron que las clases se suspendieran y que la ciudad entrara en paranoia. Muchos se preguntan por qué no pasa lo mismo en esta ocasión.
Lamentablemente todos tenemos la idea de que cuando ocurre un sismo grande, pasará mucho tiempo antes de que ocurra otro, debido a que las placas tectónicas “liberaron energía” y se quedarán así por un buen rato. Aunque esto puede ser generalmente cierto, no tenemos ninguna garantía de que sucederá. Los sismos son totalmente impredecibles. Creo que el hecho de que haya sido de 7.2 grados de intensidad nos crea cierta confianza de que no habrá otro igual o más fuerte en mucho tiempo, pero quién sabe.
La vez pasada fue tan aleatorio y continuo que no teníamos manera de sentirnos tranquilos, no teníamos nada a lo cual aferrarnos.
A la gente que no es de Mexicali, lo único que puedo decirles es que la ciudad no la pasó tan mal. En el valle no puedo decir lo mismo. Como dije, no estoy tan informado, pero parece que la situación catastrófica la situación. Por lo pronto me iré a dormir, que fue un día pesado y casi no pude pegar los ojos el domingo.
Io, Don Giovanni (2009) Parte 1: La música
Publicadas por
Miguel Lozano
on 2010-04-02
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cine,
literatura,
música,
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Por fin me pude sumergir en esta película, dirigida por el español Carlos Saura y hablada en italiano, que fue dirigida en el 2008. Para mí fue una gran sorpresa el enterarme de su existencia debido a que, como comenté en una publicación anterior, ya llevo varios años interesado en el tema, investigando por todos los medios posibles, e incluso escribí una obra de teatro inspirado en el personaje principal. He aquí la primera parte de mi reseña, es extensa por que me apasiona el tema.
La película intenta narrar brevemente la vida de Lorenzo Da Ponte hasta el estreno de Don Giovanni, relacionando la vida del poeta con ésta ópera, su mejor obra. La premisa es excelente: Da Ponte ha sido pésimamente representado en ficción. Existen, según tengo noticia, cinco biografías suyas en inglés (sólo sus memorias están traducidas al español) y sólo se menciona esporádicamente en algunas obras. Es el gran ausente de Amadeus (1984) y desde mi punto de vista tuvo una vida más interesante que la del propio Mozart.
Dividiré este reseña en partes un tanto arbitrarias, pero que facilitarán la lectura del mismo.
***
La música
Si un director cualquiera pretende hacer de Don Giovanni el clímax de su película, es un craso error introducir la música de la obertura desde el principio. La ópera es una anomalía dentro de la música del siglo XVIII, y podríamos argumentar que de toda la historia de la música. Es audaz, imaginativa, fresca, increíblemente lograda. Don Giovanni está junto a los más grandes logros de la humanidad, como la muralla China y la llegada del hombre a la luna. Si en verdad pretende sorprender al público con la música de Mozart, es mi opinión que debería primero ir acostumbrándolo a la estética y sensibilidad de la música común del siglo XVIII en Europa. Por ejemplo, ambientar con música de Antonio Salieri, Vicente Martín i Soler o Giovani Paisiello y composiciones ligeras de Hadyn para que, una vez ablandados y acostumbrados al estilo cotidiano del periodo, el estruendo monumental de los primeros acordes de la obertura de la ópera de Mozart nos lleguen con toda su fuerza.
Kubrick logró hacer esta diferencia muy bien cuando dirigió Barry Lyndon (1975). Él sabía que los últimos trabajos de Mozart no eran algo común dentro de la música de la época, más bien son una cosa rara, por lo que no incluyó nada de Las bodas de Fígaro, Cosi fan tutte ni conciertos o sinfonías tardías. Lo único de Mozart que se encuentra presente es un ballet de Idomeneo, que sin duda no es la pieza más lucida de este genio, pero probablemente era lo que se escuchaba en las cortes o en adaptaciones populares en ese momento. Dentro del soundtrack de la película se incluyen muchas piezas tradicionales anónimas e incluso una pieza compuesta por Federico el Grande que se limita a seguir las reglas de composición de la época sin mayor complicación. Para uno de los momentos más envolventes y sutiles emocionalmente, Kubrick utiliza una pieza de Schubert que quizá sea la más lograda de todo el soundtrack, y ni siquiera corresponde al periodo histórico que se intenta retratar, esto aumenta su efecto dramático.
Un director menos hábil buscaría las mejores piezas de la época para saturar su sountrack de los sonidos más bellos disponibles. Aunque es una experiencia sonora muy agradable, no logra capturar el espíritu de los tiempos. Las personas no estaban constantemente escuchando las composiciones más logradas, más complejas o mas "perfectas" de acuerdo a los cánones que nosotros, gente del siglo XXI, hemos establecido, de la misma forma que los espectadores no acuden en tropel en los cines a las películas más logradas o complejas si no a las que cumplan más con las normas establecidas por el gusto popular.
Pues bien, Io, Don Giovanni nos arruina la "sorpresa" utilizando a Mozart demasiado pronto y como música para ambiental, no para escuchar. Desde mi punto de vista, ésta decisión se trata de un error. Aunque hay una escena muy acertada, donde Casanova y Da Ponte se encuentran en la representación de una versión operística anterior basada en el mito de Don Juan, y Casanova comenta: "Esta obra no es digna de un personaje de la grandeza de Don Giovanni". La música y la calidad de la ópera que se representa en el escenario deja muchísimo que desear, debería haber más escenas como esa en la película. Como nota curiosa: El público no dejaba de hablar y reír durante la ópera, como sucedía realmente en el siglo XVIII. Este es uno de los puntos en los cuales flaquean la mayor parte de las películas sobre la época, como Amadeus, y en el que este filme sale triunfante.
Lorenzo, una de sus amantes y Casanova en una representación de Don Juan.
Por otra parte, debido a que el enfoque de la película era Don Giovanni, Las bodas de Fígaro y su tremendo éxito no podían tener el mismo peso en la trama, sin embargo no merecía el desprecio de que fue objeto por parte de esta película. Si un espectador promedio no conoce la historia y cronología de los hechos pensará que Fígaro fue solamente una obrita intrascendente que tuvo éxito moderado pero no mucho ingenio. Como en Amadeus, sólo nos mostraron a Mozart dirigiendo un fragmento del final, pero a diferencia del filme de Milos Forman, que nos mostró el fragmento más bello que le daba mayor significado a toda la historia (cuando el conde Almaviva pide perdón a Rosina), aquí sólo nos presentaron los últimos compases. Otro error.
Para que se comprenda bien ésta última queja anterior, debo puntualizar algunas cosas.
Las composiciones del siglo XVIII tenían ciertos patrones muy predecibles que constituían el canon de belleza del arte. Mozart no se alejaba de las reglas, a pesar de su genialidad nunca intentó romper con los esquemas establecidos. La imagen del artista rebede que rompe las convenciones e intenta siempre ser "original" vendría a formarse ya en el siglo XIX con la llegada de Beethoven y otros más, mucho después de la muerte de Mozart. (Da ponte era uno de los defensores de esta idea, nueva en la época, asunto que está ausente del filme).
Pues bien, si revisamos el ensamble final de las óperas del periodo clásico (y de otros también) siempre encontraremos la misma fórmula: La mayor parte de los personajes (si no es que todos) se encuentran en el escenario, haciendo escalas ascendentes, descendentes, luciendo sus voces y repitiendo una y otra vez las mismas palabras mientras se crea un desenlace musical apropiado para todo lo que acabamos de escuchar. En pocas palabras: No es el momento más original de la ópera, lo mejor ya pasó y lo único que se pretende es finish it up with a bang, como dicen los gringos, y dejar al público satisfecho para estimular su aplauso. La trama y las ideas musicales ya acabaron desde hace rato.
Ensamble final de una representación de Don Giovanni.
Es por eso que mostrarnos únicamente un pequeño fragmento del ensamble final no es una buena idea: Es como mostrarnos únicamente los créditos finales de una película. No es suficiente.
Como nota curiosa, la ópera Don Giovanni no está exenta de este ensamble final, sin embargo algunos directores lo omitían para dar más fuerza al mensaje (sobre todo en el siglo XIX), terminando la obra justo después de que Don Juan es llevado al infierno. Así es como nos la muestran en Amadeus y en Io, Don Giovanni, ya que sin duda tiene un efecto cinematográfico más intenso por los motivos que expuse en los párrafos anteriores. Éste era un acercamiento que de principio me agradaba, pero después de mucho pensarlo creo que Mozart y Da Ponte tenían razón al añadir ese ensable y es necesario volver a ver a los personajes agraviados y saber sus destinos para cerrar correctamente los arcos narrativos.
La descompensación provocada por habernos mostrado sólo unos segundos de Fígaro se convierten en la necesidad imperiosa de mostrarnos demasiado de Don Giovanni. Quizá debido a que la película está en italiano esto puede funcionar mejor, ya que los espectadores comprenden el idioma y pueden disfrutar del canto y las palabras, sin embargo es ¡demasiado!
Vemos completos los siguientes números:
- Notte e giorno fatticar.
- Mi tradì quell'alma ingrata (esto mientras el rostro de Donna Elvira se encuentra en un extreme close-up. No mucho sucede en el transcurso, sólo una breve escena con Casanova).
- Madamina, il catalogo è questo.
- Là ci darem la mano (con todo y el recitativo que se encuentra antes).
- La última escena desde Ah, signor, per carita hasta que Don Giovanni llevado al infierno: En la primera representación en vivo.
Mi tradì quell'alma ingrata
Aunque a mi me fascina la música, hay varios problemas con insertar números musicales tan largos en una película.
El primer problema es que la trama no avanza. Mientras están esos números, entramos a una ficción alterna, la de la ópera, donde abandonamos a nuestros personajes (Mozart, Da Ponte, Casanova) y nada se mueve. Es por ello que muchas películas musicales son tan aburridas cuando no tienen canciones que llamen demasiado la atención. Normalmente las canciones estorban en el camino de la trama, por buenas que sean. Para poner un ejemplo burdo, el primero que se me viene a la mente, pensemos en El Rey León y la canción de Simba "Yo quisiera ser ya el rey".
¿Qué sucede en la trama durante los tres minutos que dura la canción? Absolutamente nada, Simba solo nos comunica que ya quiere ser el rey, algo que se llevaría menos de cinco segundos de diálogo a pesar de que la canción es muy buena. Los números musicales únicamente transmiten una emoción o un hecho concreto. Obviamente, si tu película no tiene buenas canciones que puedan entretener al espectador, estás perdido, cada número musical se convierte en una carga y la gente se pondrá a roncar. (Nota: Dentro del Rey León hay un caso excelente: El ciclo de la vida, la canción que inicia la película, establece la historia sólo con imágenes y en cuatro minutos ya sabemos dónde estamos y cuál es la relación entre los personajes. Más números así debería haber, Disney ya perdió la capacidad de hacer secuencias tan buenas. (Nota dentro de la nota: Chequen cómo en la estampida de antílopes hay una cita musical del Requiem de Mozart))
El punto es: El tiempo en cine es oro, la tarea del escritor y del director es sacarle el mayor provecho posible y economizar el tiempo. No me parece un acierto el incluir tantos números de Don Giovanni a menos que se integren de tal manera a la trama que no sintamos como que de pronto se interrumpió la película que estábamos viendo. Lamentablemente este no fue el caso.
Ahora, ya para terminar esta larga e importante sección, hay un asunto con la interpretación de la música sobre el cual tengo sentimientos ambiguos.
El bel canto se desarrolló increíblemente durante el siglo XIX, logrando óperas cada vez más exigentes y cantantes cada vez más hábiles, de manera que hoy en día cualquier cantante puede superar a alguno del siglo XVIII fácilmente. En la misma música de Martin i Soler o cualquier otro podemos ver que no es muy demandante vocalmente, y en interpretaciones de Mozart se llega a niveles más altos de los que el genio jamás vio.
Por eso en Amadeus, por ejemplo, los cantantes perfectos y la dirección de Sir Neville Mariner quizá sea un exceso, las cosas no eran tan pulidas en aquellos tiempos. Ni siquiera había directores de orquesta como hoy los conocemos, generalmente se coordinaba el trabajo de los músicos con algunos gestos ocasionales desde el teclado, como en tiempos actuales lo hacía Friedrich Gulda. No existían las batutas ni el individuo de pie frente a la orquesta. Las cosas no llegaban todavía a ser tan especializadas.
Mozart dirigiendo como en el siglo XIX en Amadeus.
Sin embargo, el espectador contemporáneo está acostumbrado a ese tipo de convenciones, así que generalmente las vemos en el cine. Además, los cantantes actuales interpretan los papeles en el cine, así que el canto es mucho mejor de lo que se podría esperar para producciones del siglo XVIII.
En Io, Don Giovanni, Carlos Saura decide regresar al canto sencillo y casi hablado. Eso es bueno por dos motivos: Es históricamente correcto y es mucho más fácil entender la letra. Por ese lado, es muy apropiado y creo que eran las intenciones del director.
Pero el problema es que también se bajó el volumen de la música para dar mayor énfasis al libreto. Esto es comprensible, ya que la película es sobre Da Ponte, no Mozart. En Amadeus las letras son casi incomprensibles debido a la complejidad del canto y a que el enfoque era la música. No subtitulan ni traducen nada del italiano.
El efecto es underwhelming, para robar otra palabra del inglés. Si se supone que debemos estar impactados, paralizados y sacudidos por Don Giovanni, la manera excesivamente gentil de presentar la música provoca el efecto contrario.
Las primeras veces que escuché esta ópera no me gustó en absoluto, me pareció tediosa y aburrida. El primer encuentro lo tuve con una producción estadounidense supuestamente postmodernista que pretendía suplir la carencia de los cantantes mediante artefactos de vestuario y escenario. El efecto total fue caótico, y la dirección muy floja. El segundo fue con una grabación de Karajan que también detesté, y pronto aprendí que no sabe dirigir a Mozart.
Lo que intento decir es que la mejor ópera de todos los tiempos puede ser arruinada si no se maneja bien. Si el objetivo de la película era acercar al público a Don Giovanni, quizá no lo logre. Se cumple el objetivo de mostrar fragmentos de lo que escribió Da Ponte, pero podría haber llegado mucho más lejos. Quizá hubiera sido buena idea el tomar el acercamiento de Milos Forman y utilizar cantantes excelentes y una orquesta avanzadísima. Quién sabe.
Creo que es lo más importante que tengo que decir sobre el manejo musical de la película, lo demás son minucias.
Esta extensa reseña continuará. En el próximo post: La representación de Mozart, Salieri, Casanova y otros personajes en la película.









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