Cuando iba en la preparatoria y andaba metido en rollos de hacking, computadoras y todas esas cosas ahora cotidianas, uno de mis compañeros de hobby me envió algunos archivos creo que en diskette. Eran unos textos escritos por él, otros textos técnicos de hacking y unos cuantos archivos MIDI para que los escuchara.
Recuerdo que había dos que me impresionaron especialmente: Tubular Bells de Mike Oldfield y Firth of Fifth de Genesis. A partir de ahí le seguí solicitando más archivos y después yo mismo los buscaba en Internet. Por supuesto que los mp3 todavía eran una imposibilidad en muchos aspectos, así que uno debía conformarse con los instrumentos sintetizados de la computadora. El punto es que así se originó mi interés por el rock progresivo, que desencadenaría muchísimas cosas en mi vida.
Desde ese momento quedó grabado de manera permanente en mi cerebro la idea de que era requerida una persona clave para iniciarte en el conocimiento de cierto género musical. Esto quizá no sea cierto para muchas personas y sus gustos musicales, pero por lo general lo ha sido para mí (entré al hacking de la misma forma).
Por otra parte, no es fácil aproximarse al rock progresivo por primera vez. La música es larga, compleja. Yo no estaba acostumbrado a esas estructuras tan diferentes y mi oído estaba muy poco desarrollado. Por eso, creo yo, comencé por Mike Oldfield: Tiene las melodías más sencillas y accesibles. Luego me interesé por Génesis, luego por Emeson, Lake and Palmer, luego por otros. Por cierto, veo gente actualmente que sin haber escuchado nunca progresivo lo entiende a la primera. A veces me frustra el esfuerzo que yo tuve que hacer y lo difícil que fue.
En algún momento el progresivo no fue suficiente y pasé a la música formal, que ya me gustaba, pero ahora me metí más a fondo. Luego el jazz y otros géneros. Sigo en la búsqueda, pero ahora hay muchas herramientas para conocer artistas, gracias a Internet.
Cuando mi profesora de Radio II pidió como proyecto final un programa de radio, pensé en la manera de introducir a las personas a la música de diversos grupos, por supuesto que me gustaran a mí, pero que fuera una especie de guía o de panorama general al trabajo de una banda de rock. Terminé con un proyecto llamado La discografía que trata, precisamente, de recorrer la discografía entera de algún grupo relevante en el rock.
Supongo que la idea no es nueva, pero busqué hacerlo interesante para mí: ¿Qué hubiera necesitado saber de estas bandas para apreciarlas? Mi compañera Mayra Betancourt me ayudó, y sufrimos muchísimo, pero logramos terminar los diez episodios de media hora.
Los iré subiendo como podcast, uno cada mes. Pienso intercalar esos con nuevos episodios con otro formato, ahora que ya tengo con quién grabarlos. Pronto los verán por aquí.
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Una de las bandas que más gozo escuchar es Gentle Giant. Sus objetivos quedan claros al leer la nota que pusieron en la caja de su segundo disco:
"...It is our goal to expand the frontiers of contemporary popular music at the risk of being very unpopular. We have recorded each composition with the one thought - that it should be unique, adventurous and fascinating. It has taken every shred of our combined musical and technical knowledge to achieve this. From the outset we have abandoned all preconceived thoughts of blatant commercialism. Instead we hope to give you something far more substantial and fulfilling. All you need to do is sit back, and acquire the taste."
Y en efecto, esos esfuerzos se notan en las canciones, que incorporan recursos musicales muy variados de manera ingeniosa. ¿Cómo olvidar
Knots,
Pantagruel's Nativity o
Just the same?
Para finales de los setentas, la música disco y el punk se habían popularizado y las disqueras buscaban artistas con canciones cortas y mucho más comerciales. Gentle Giant fue una de las víctimas, y fueron simplificando su estilo, hasta llegar a discos como Giant for a day, aborrecido por la mayor parte de los fans.
Aún así, pienso que la etapa pop de esta agrupación es muy mal valorada debido a sus primeros y gloriosos discos. Todo el rollo anterior es el pretexto para mostrarles el video de la canción Giant for a day, que ya desde los setentas tiene un sonido absolutamente ochentero, y letras más que competentes. Sigue siendo triste ver a músicos tan talentosos limitarse tanto, pero es buena la canción:
You can be President Carter, maybe Idi Amin, or say Muhammed Ali.
Make yourself Marlon Brando, Mickey Mouse, anyone you can see.
Listen to all these songs tell yourself that it's wrong to even go your own way
Throw away your old cloak, put on your mask, be a Giant for a Day.
Think to yourself you're in Paris, Tel Aviv, Istanbul, or maybe London or Rome.
Close your eyes to be there, even though you may be sitting at home.
Listen to all these songs tell yourself that it's wrong to even go your own way
Throw away your old cloak, put on your mask, be a Giant for a Day.
Sitting in a Rolls Royce, if it's the car of your choice or just a black Cadillac.
And if you don't think these suit you, just a Porsche or a plain Pontiac.
Listen to all these songs tell yourself that it's wrong to even go your own way
Throw away your old cloak, put on your mask, be a Giant for a Day.
Giant for a day, giant for a day
Put on your mask, imagine you're a giant for a day
Giant for a day.
You can think your Jack the Ripper, Mama Belle the stripper, you can fight in the streets.
You can be the French Connection, Harvey Oswald, or the boys on the beat.
Listen to all these songs tell yourself that it's wrong to even go your own way
Throw away your old cloak, put on your mask, be a Giant for a Day.