Mis primeras impresiones sobre Inception (2010)
Dos factores no colaboraron en mi apreciación de esta película. El primero es que me la recomendaron muchísimo, y escuché junto a su título nombres como "2001", "Blade Runner" lo cual elevó mis espectativas hasta la estratósfera. La segunda es que es una película de Christopher Nolan y su película anterior, The Dark Knight, se convirtió posibleente en la mejor película sobre superhéroes. Además, se enfatizó mucho en la publicidad y en las entrevistas que era un filme sumamente "complejo" y que podría resultar confuso para la mayor parte del público. Con estas advertencias, me preparé para ver la próxima obra maestra de la década.
Oh, decepción.
Que no se malinterprete: No es una mala película. Ciertamente posee más complejidad que el filme de acción promedio, también admito que las actuaciones, la fotografía, efectos especiales y demás no se quedan cortos con respecto a las pasadas películas del director, pero los objetivos planteados al inicio de Inception hacen que la película se autodestruya.
El personaje de Leonardo di Caprio es una especie de mercenario encargado de robar información introduciéndose en los sueños del poseedor mediante un dispositivo electrónico. Atacan así el más vulnerable del ser humano, donde las defensas conscientes no existen. Trabaja para una gran empresa sobre la cual no se dan muchos detalles, sólo que si fracasa en sus misiones, no verá la luz de otro día.
El punto de la trama es que el personaje se encuentra en la desesperada situación de enfrentar un fracaso reciente frente a la empresa, o colaborar con un empresario quien le asigna la tarea no de extraer información de la mente de alguien, si no de plantarla en su cabeza. Según se nos explica, esto es sumamente difícil así que se rodea de la gente más capaz para el trabajo. ¿Cuál es el objetivo de esta misión? Que una empresa multimillonaria sea disuelta para que la competencia pueda dominar el mercado. ¿Cuál es la motivación del personaje de Leonardo di Caprio? Sobrevivir, claro, pero también ver a sus hijos, ya que no puede regresar a Estados Unidos al ser acusado de asesinato.
Pronto se comienzan a establecer las reglas que operan dentro de los sueños que vemos en pantalla: Cuando mueres, despiertas. Lo que sucede a tu alrededor se introduce a tu sueño (por ejemplo, si te inclinas, todo en tu sueño se inclinará). El tiempo dentro del sueño es mucho más lento que en vigilia, y si estás en un sueño dentro de un sueño se multiplicará esta lentitud. Otras más que ahora no recuerdo exactamente, pero creo que esas son las importantes.
Lo que me parece un desacierto es la literalidad de estos sueños. Representarlos en cine siempre ha sido un problema. Los sueños no tienen lógica, han sido motivo de misterio, duda e inspiración durante toda la historia del hombre. Es una parte de nosotros que permanece indómita. Uno de los cineastas que ha sido más exitoso en transmitir la sensación del sueño al cine ha sido, por supuesto, Luis Buñuel.
Cuando uno mira una de las películas de Buñuel, no cae en lo que ya se han convertido en estereotipos de la representación de los sueños: Filtro fotográfico suave, desenfoque de la imagen, eco en el sonido, etc. Todo lo contrario: Las escenas oníricas son filmadas como si se trataran de escenas de vigilia. Es sólo al recordar estas escenas, después de que la película ha terminado, que sentimos estar recordando un sueño.
Una escena se me quedó particularmente grabada de Le Fantôme de la liberté (1974). No tengo todos los detalles en la mente, fue hace tiempo que la vi, pero se que en una fiesta dentro de un pequeño departamento, la pareja anfitriona de pronto convierte a los invitados en testigos de una escena de sadomasoquismo.
Esto no tiene sentido, pero de cierta manera así son nuestros sueños. Es sólo con el paso del tiempo, cuando las imágenes de Buñuel se van integrando con nuestro inconsciente.
En Inception, los sueños son totalmente lógicos y literales. Las reglas son consistentes, el tiempo es fijo: Todo tiene sentido, no se sienten como sueños en absoluto. Hay muchas persecuciones, balaceras y convenciones propias de las películas de acción, pero pocas del surrealismo. Cuando el inconsciente se manifiesta dentro de esos sueños, todos observan extrañados cuando deberían actuar naturalmente: Lo extraño es que no se manifieste.
Quizá la intención de Christopher Nolan no era hacer una película surrealista. Quizá los sueños son una alegoría a otra cosa. No lo sé.
Además, me parece que los riesgos dentro de la trama son muy pequeños. Como ya mencioné, al ser asesinado un personaje, este despierta, lo cual no es muy bueno para la tensión dramática, ya que nunca se encuentran en verdadero peligro. Para resolver esta situación, Nolan inventó un artilugio al decir que si mueren se van al limbo durante 50 años y que su cerebro se muere o algo así. Uy, ¡ahora sí estoy preocupado!
Por otra parte, si la misión fracasa, ¿qué es lo peor que podría pasar? Un monopolio no se disuelve y Leonardo di Caprio no verá a sus hijos. ¡Estoy al borde del asiento!
Una película similar es Eternal sunshine of the spotless mind (2004), la cual, a pesar de tratarse de la relación de pareja de dos personajes con personalidades dispares, tiene una carga emocional mucho, mucho mayor y nos proporciona lecciones más importantes sobre el funcionamiento de nuestra mente. Por ejemplo, la memoria como un mecanismo de defensa humano, sin la cual estaremos condenados a repetir los mismos errores una y otra vez. Muchas personas piensan que el final de la película es una lección sobre cómo el amor triunfará sobre todas las cosas, pero a mi siempre me ha parecido sumamente pesimista, sabemos que están condenados a sufrir lo mismo que ya sufrieron (dirán que también a gozar, pero recuerden a Jim Carrey llorando en una de las primeras escenas: terminará donde mismo).
Otra película similar es Dark City (1998), donde se explora la idea de un sueño colectivo en el cual todos nos encontramos inmersos pero nadie se ha dado cuenta.
En resumen, Inception no es una mala película, pero tampoco es grandiosa. En el mejor de los casos, es un buen pretexto para revisitar viejas películas. Quizá el tiempo revele mucho más cosas de esta cinta, que viéndola una sola vez no he alcanzado a apreciar, no sería la primera vez.
Disasociaciones
Publicadas por
Miguel Lozano
on 2010-07-27
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anecdotario
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Cuando era niño y mi papá me llevaba a su trabajo, o cuando por algún motivo u otro se topaba con un adulto conocido en la calle y se saludaban, sentía que estaba presenciando complejos rituales que escapaban de mi comprensión.
Yo sabía que el que hablaba no era mi padre, o mi madre, era una versión caricaturizada de sí mismos. Se preguntaban cosas cuya importancia no entendía. En general, el mundo adulto me pareció absurdo. Sentía que no se divertían y que hablaban principalmente de cosas superficiales. Como si nunca se preguntaran cosas verdaderamente asombrosas o si sus dudas hubieran sido todas respondidas, puesto que no había mucho esfuerzo por averiguar, o curiosidad.
Con frecuencia me presentaban con los desconocidos: "Mira, este es mi hijo". La otra persona invariablemente se doblaba poniendo sus manos en las rodillas para acercar su rostro al mío y saludarme de la manera más ridículamente condescendiente del universo, de la misma forma que saludarían a un embrión a medio cocinar. Como siempre he sido tímido y antisocial, me escondía atrás de mi papá o mamá lo cual causaba la risa de todo mundo. La persona se iba y yo respiraba aliviado: Ya podía ser yo de nuevo.
Obviamente no articulaba pensamientos tan complejos como los anteriores cuando era niño, estas simplemente son formas de expresar lo que creo haber sentido en ese tiempo.
Lo que me preocupa es que ya tengo veintisiete años y aquella percepción inicial ha cambiado muy poco. Me irritan bastante los rituales de saludos prefabricados por los cuales inevitablemente tendremos que pasar. Las mismas preguntas con las mismas respuestas y todos los procesos de sociabilidad. Sólo puedo ser yo en algunas situaciones muy específicas o me arriesgo a ser lapidado públicamente.
He aprendido, muy a mi pesar, que son rituales necesarios. No sé bien por qué y no me gustaría especular al respecto, sería aburridísimo. Baste aclarar que cuando rehuyo tales costumbre o, como dicen los gringos, small-talk, no es un desprecio a la gente, más bien la manifestación de mi propia timidez e introversión.
La discografía: The Beach Boys, parte I
Dentro del rock de los años sesentas y setentas, los Beach Boys tienen una de las trayectorias más prolíficas y variadas. Durante su periodo de apogeo su éxito fue tal que la influencia se sigue sintiendo hasta el día de hoy.
Por fin se encuentra en línea el primer episodio de este programa conducido por Mayra Betancourt y un servidor. Se transmitió originalmente por el Sistema universitario de Radio el 7 de Julio y ahora se puede descargar libremente.
Sigue escuchando todos los martes a las 6:30 PM por el Sistema Universitario de Radio de la UABC.
Feed del podcast: http://www.poderato.com/badbit/_feed/1
Tres noticias sobre Calexico/Mexicali
La primera (y peor): Analiza cabildo cobrar para ingresar a Calexico.
Calexico debe estar pasando por uno de los peores momentos de su historia: Hay crisis económica en Estados Unidos, la frontera con Mexicali ha sufrido múltiples percances que impiden el libre tránsito (principalmente rikettsia e influenza, no pun intended) y además fue azotado por un terremoto de 7.3 grados, idéntico al de Mexicali, que dejó su centro histórico sumamente dañado y los negocios de la pasada cerrados durante semanas. Espero que el cabildo recapacite y se de cuenta que comenzar a cobrar por la pasada será dispararse en el pie, Calexico ya lleva más de un año aparentando ser un pueblo fantasma. Han tomado muchas medidas para reactivar la economía, pero esa sin duda alguna será errónea.
Otra nota más astuta, de Los Angeles Times: One Mexico border city is quiet, maybe too quiet.
Me tocó estar muy cerca de la balacera del viernes mientras jugaba basketball en la ciudad deportiva. Escuchamos los primeros "cuetazos", pero no estábamos seguros de que lo fueran, hasta que el ritmo se intensificó y se escuchaba venir el rio de patrullas en la persecución. El Ramón nos sugirió que nos fuéramos, por que ya ha pasado que criminales entran a la ciudad deportiva huyendo debido a que está muy mal bardeado y hay suficiente lugar donde ocultarse. De todas formas, pronto nos desalojaron a todos.
Yo pensé que sería la continuación del coche bomba de Ciudad Juárez, ¡qué ingenuidad la mía! En Mexicali no pasa nada. En comparación a otras ciudades fronterizas, la violencia es mínima. En un ceviche al que fui el mismo día de la balacera se comentaba que en Mexicali no hay tantos enfrentamientos entre cárteles por que está dominada por uno solo, así que no existen conflictos de intereses. El artículo toca más o menos este último punto.
Por último, la banda de rock llamada Caléxico ha puesto un concierto completo en Nuremberg disponible para descarga. Vale la pena (y es gratis), está aquí: http://calexico.cashmusic.org/
Dos obras basadas en J.M. Coetzee: 1) Waiting for the barbarians
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Miguel Lozano
on 2010-07-09
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literatura,
opera
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Las novelas del ganador del nobel J. M. Coetzee (Sudáfrica, 1940) carecen de adornos y florituras innecesarias. Su narrativa es lineal, sin brincos cronológicos, sin juegos metatextuales. La tremenda fuerza con que nos golpean deriva más de la fiel representación y crítica de los conflictos sociales, políticos, familiares o artísticos que de los recursos literarios, que logran disfrazarse muy bien y pasar a segundo plano para dejar el lugar de lleno a los problemas.
Quisiera comentar brevemente acerca de dos obras basadas en sus novelas. He aquí la primera parte.
Las óperas de Phillip Glass han evolucionado pasando a través de etapas más o menos definidas y aunque su estilo aún puede llamarse minimalista es posible que haya quedado atrás su etapa más experimental (por ejemplo, Einstein on the beach (1976)). Sus armonías son relativamente convencionales para los estándares contemporáneos y la música es extrañamente accesible para el espectador en general. Entre sus detractores se encuentran los que afirman que su estilo ha caído en clichés o glassismos, recursos que siempre utiliza en todos sus trabajos.
En lo particular, me gusta. Recuerdo un comercial de American Express que pasaba hace tiempo, en donde Robert de Niro anunciaba la tarjeta de crédito en menos de quince segundos y la música de fondo era inconfundible: Philip Glass. Pocos compositores tienen un estilo tan reconocible como para que en menos de quince segundos de su música aparezca su nombre en nuestra cabeza.
La novela Waiting for the barbarians de Coetzee fue publicada en 1980. Desde la década de los ochentas Glass había querido componer una ópera basada en el texto, pero pudo cumplir este propósito sólo hasta el año 2005.
El libreto ha sido adaptado por Christopher Hampton con gran maestría debido a su fidelidad: Un magistrado sin nombre y jubilado se enfrenta en una tierra fronteriza, colonizada por un imperio igualmente anónimo, a un coronel reaccionario y xenófobo, que culpa de todas las desgracias del imperio a los "bárbaros", es decir, a los nativos de aquellas tierras. Si tomamos en cuenta el contexto del autor, es imposible pensar en Sudáfrica, el imperio nos recuerda a Inglaterra y los nativos son las diversas razas negras de la región, pero la obra es lo suficientemente abierta a interpretación como para que los críticos marcaran paralelismos entre el coronel Joll y el entonces presidente de Estados Unidos, George W. Bush, quien durante el estreno de la ópera se encontraba enfrascado en una guerra contra Iraq con el pretexto de mantener la paz mundial.
Los asuntos se complican cuando el magistrado toma como sirvienta a una nativa que fue torturada por el coronel y quedando huérfana tuvo que recurrir a pedir limosna en la ciudad. El amor que el magistrado siente por ella es sumamente ingenuo, una visión romántica y occidentalizada de una raza diferente, lo cual es uno de los temas centrales de Coetzee. Esta relación causa conflictos entre el coronel y el magistrado.
En una de las confrontaciones más memorables, cuando apenas ambos personajes están aprendiendo a conocerse, el magistrado reclama al coronel Joll sus tácticas para extraer información de los prisioneros: Torturas que hicieron que uno de los bárbaros muriera y el otro perdiera un ojo. Además, la información obtenida puede no ser nada confiable ya que casualmente las confesiones de los prisioneros coincidieron con lo que el coronel quería escuchar. Además, explica el magistrado, si desaparecieron patrullas del imperio durante sus viajes fue más bien por el poco entrenamiento para navegar por el desierto y los deficientes mapas y no por los ataques de los bárbaros. La respuesta del coronel es concisa: "I have my orders, but rest assured: your objection has been noted."
La música de Glass durante la exposición del coronel tiene un estilo francamente marcial y durante las réplicas del magistrado cambia de tono inmediatamente indicándonos su desesperación, y a pesar de continuar siempre con el mismo ritmo y figuras similares, el clímax va desarrollándose hasta que nos queda suficientemente claro que hay diferencias irreconciliables entre los personajes y el primer conflicto está establecido.
Sin duda las similitudes entre Joll y Bush son escalofriantes, pero han sido principalmente consecuencia de la universalidad del conflicto elegido por Coetzee como centro de su novela, y el acierto de la ópera es la fidelidad que el libretista mantuvo con el texto original. Lo que no significa que sea una mera transcripción, ya que aprovecha recursos operísticos.
Es imposible negar una relación directa entre el cine y la ópera contemporánea, más tomando en cuenta que Philip Glass ha escrito música para varias películas, y en ciertos momentos no puedo dejar de pensar en cine o acción cinematográfica, aunque en realidad no está sucediendo gran cosa sobre el escenario.
Por ejemplo, hay un momento muy destacable, cuando el magistrado le cuenta a la "bárbara" que no pudo matar un animal cuando fue de cacería debido a motivos que no puede comprender del todo.
Magistrate
But for some reason
I just couldn't squeeze the trigger.
Barbarian girl
You didn't want to shoot him.
Magistrate
It wasn't that, I had the strange sensation I can no longer live the life I used to.
Barbarian girl
If you want to, do something. You can do it.
Quizá el magistrado comenzó a cuestionar la brutalidad de una práctica tan europea como la cacería con rifle o escopeta por "deporte". Quizá la irracionalidad extremista que lo rodeaba lo hizo cuestionar cosas menores de su cultura y comportamiento. La música es sumamente emotiva y nos lo deja abierto a interpretación, a diferencia de la novela que es un poco más específica:
Promocional de la ópera
Quisiera comentar brevemente acerca de dos obras basadas en sus novelas. He aquí la primera parte.
Phillip Glass - Waiting for the barbarians
Las óperas de Phillip Glass han evolucionado pasando a través de etapas más o menos definidas y aunque su estilo aún puede llamarse minimalista es posible que haya quedado atrás su etapa más experimental (por ejemplo, Einstein on the beach (1976)). Sus armonías son relativamente convencionales para los estándares contemporáneos y la música es extrañamente accesible para el espectador en general. Entre sus detractores se encuentran los que afirman que su estilo ha caído en clichés o glassismos, recursos que siempre utiliza en todos sus trabajos.
En lo particular, me gusta. Recuerdo un comercial de American Express que pasaba hace tiempo, en donde Robert de Niro anunciaba la tarjeta de crédito en menos de quince segundos y la música de fondo era inconfundible: Philip Glass. Pocos compositores tienen un estilo tan reconocible como para que en menos de quince segundos de su música aparezca su nombre en nuestra cabeza.
La novela Waiting for the barbarians de Coetzee fue publicada en 1980. Desde la década de los ochentas Glass había querido componer una ópera basada en el texto, pero pudo cumplir este propósito sólo hasta el año 2005.
El libreto ha sido adaptado por Christopher Hampton con gran maestría debido a su fidelidad: Un magistrado sin nombre y jubilado se enfrenta en una tierra fronteriza, colonizada por un imperio igualmente anónimo, a un coronel reaccionario y xenófobo, que culpa de todas las desgracias del imperio a los "bárbaros", es decir, a los nativos de aquellas tierras. Si tomamos en cuenta el contexto del autor, es imposible pensar en Sudáfrica, el imperio nos recuerda a Inglaterra y los nativos son las diversas razas negras de la región, pero la obra es lo suficientemente abierta a interpretación como para que los críticos marcaran paralelismos entre el coronel Joll y el entonces presidente de Estados Unidos, George W. Bush, quien durante el estreno de la ópera se encontraba enfrascado en una guerra contra Iraq con el pretexto de mantener la paz mundial.
Los asuntos se complican cuando el magistrado toma como sirvienta a una nativa que fue torturada por el coronel y quedando huérfana tuvo que recurrir a pedir limosna en la ciudad. El amor que el magistrado siente por ella es sumamente ingenuo, una visión romántica y occidentalizada de una raza diferente, lo cual es uno de los temas centrales de Coetzee. Esta relación causa conflictos entre el coronel y el magistrado.
En una de las confrontaciones más memorables, cuando apenas ambos personajes están aprendiendo a conocerse, el magistrado reclama al coronel Joll sus tácticas para extraer información de los prisioneros: Torturas que hicieron que uno de los bárbaros muriera y el otro perdiera un ojo. Además, la información obtenida puede no ser nada confiable ya que casualmente las confesiones de los prisioneros coincidieron con lo que el coronel quería escuchar. Además, explica el magistrado, si desaparecieron patrullas del imperio durante sus viajes fue más bien por el poco entrenamiento para navegar por el desierto y los deficientes mapas y no por los ataques de los bárbaros. La respuesta del coronel es concisa: "I have my orders, but rest assured: your objection has been noted."
Philip Glass - You sent for me?
La música de Glass durante la exposición del coronel tiene un estilo francamente marcial y durante las réplicas del magistrado cambia de tono inmediatamente indicándonos su desesperación, y a pesar de continuar siempre con el mismo ritmo y figuras similares, el clímax va desarrollándose hasta que nos queda suficientemente claro que hay diferencias irreconciliables entre los personajes y el primer conflicto está establecido.
Sin duda las similitudes entre Joll y Bush son escalofriantes, pero han sido principalmente consecuencia de la universalidad del conflicto elegido por Coetzee como centro de su novela, y el acierto de la ópera es la fidelidad que el libretista mantuvo con el texto original. Lo que no significa que sea una mera transcripción, ya que aprovecha recursos operísticos.
Es imposible negar una relación directa entre el cine y la ópera contemporánea, más tomando en cuenta que Philip Glass ha escrito música para varias películas, y en ciertos momentos no puedo dejar de pensar en cine o acción cinematográfica, aunque en realidad no está sucediendo gran cosa sobre el escenario.
Por ejemplo, hay un momento muy destacable, cuando el magistrado le cuenta a la "bárbara" que no pudo matar un animal cuando fue de cacería debido a motivos que no puede comprender del todo.
Magistrate
But for some reason
I just couldn't squeeze the trigger.
Barbarian girl
You didn't want to shoot him.
Magistrate
It wasn't that, I had the strange sensation I can no longer live the life I used to.
Barbarian girl
If you want to, do something. You can do it.
Quizá el magistrado comenzó a cuestionar la brutalidad de una práctica tan europea como la cacería con rifle o escopeta por "deporte". Quizá la irracionalidad extremista que lo rodeaba lo hizo cuestionar cosas menores de su cultura y comportamiento. La música es sumamente emotiva y nos lo deja abierto a interpretación, a diferencia de la novela que es un poco más específica:
Hoy dejo el caballo trabado donde se acaba la hierba pantanosa en la desolada orilla suroeste y comienzo a abrirme camino entre los cañaverales. Un viento helado y seco me penetra directamente en los ojos, el sol está suspendido como una naranja en un horizonte con franjas negras y moradas. Casi inmediatamente, con muy buena fortuna, me topo con un antílope, un macho de cornamenta muy rizada, cubierto con su pelaje de invierno, que se encuentra de lado frente a mí, balanceándose cada vez que se estira para alcanzar la punta del junco. A menos de treinta pasos observo el plácido movimiento circular de su quijada, oigo el chapoteo de sus pezuñas. Alrededor de las cernejas vislumbro gotas de hielo.Waiting for the barbarians es una gran ópera cuando nos permite una reimaginación del texto, encontrar nuevos matices en el mismo libro, una recontextualización en base a hechos actuales y permite al espectador descubrir por sí mismo los temas principales a través de la música, como cabría esperar. Quizá encontremos los clásicos glassismos, y la estructura no sea experimental, pero es una ópera sumamente crítica que plantea grandes preguntas, más optimista y menos sombría que el texto original. Una adaptación que vale muchísimo la pena y seguirá acechándonos mucho tiempo después de haberla escuchado.
Apenas me he adaptado aún a lo que me rodea; sin embargo, cuando el macho se impulsa hacia arriba doblando las patas delanteras bajo el pecho, levanto la escopeta y le apunto a la espalda. El movimiento es suave y firme, pero quizá el sol reverbere en el cañón, ya que en su descenso vuelve la cabeza y me ve. Sus pezuñas producen un crujido al tocar el suelo, su quijada se detiene en pleno movimiento, nos miramos el uno al otro.
No se me acelera el pulso: evidentemente no me importa que el macho muera.
Vuelve a masticar, moviendo la quijada una sola vez y se detiene. En el nítido silencio de la mañana descubro un sentimiento vago rondando en el fondo de mi conciencia. Con el antílope inmovilizado ante mí, parece haber tiempo para todo, tiempo incluso para volver la mirada hacia dentro y preguntarse por lo que ha privado de placer a la caza: la sensación de que ya no es una mañana de caza sino una ocasión en la que o bien el orgulloso macho se desangra hasta morir sobre el hielo o bien el viejo cazador pierde su presa; la sensación de que mientras dura este momento fuera del tiempo las estrellas se configuran de modo que los acontecimientos no sean sólo tales, sino que representen otras cosas. Permanezco en mi pobre refugio tratando de ahuyentar esta sensación irritante y extraña hasta que el macho se vuelve y con un rabotazo y un rápido chapoteo de las pezuñas desaparece entre los altos juncos.
Camino sin rumbo durante una hora antes de volver.
—Nunca antes he tenido la sensación de no estar viviendo mi propia vida a mi manera —le digo a la muchacha, tratando de explicarle lo sucedido.
Conversaciones como ésta la perturban porque le parece que estoy exigiendo una respuesta.
—No lo comprendo —dice. Mueve la cabeza—. ¿Es que no quería matar a ese macho? Guardamos silencio durante un buen rato. —Si se quiere hacer algo, se hace —dice con resolución. Está esforzándose por ser clara, pero puede que realmente quiera decir: «Si hubiera querido hacerlo, lo habría hecho». En el lenguaje improvisado que compartimos no existen los matices. Le gustan los hechos, me doy cuenta, las afirmaciones rotundas; no le gusta la fantasía, las preguntas, las especulaciones; formamos una mala pareja. Quizá sea así como eduquen a los niños bárbaros: a vivir imitando a sus mayores según la sabiduría que ellos les transmiten.
Promocional de la ópera
Hackers y ciberliteratura (o Cibercrimen y castigo)
Publicadas por
Miguel Lozano
on 2010-07-06
Etiquetas:
hacking,
invitaciones
/
Comments: (3)
Desde sus orígenes en la década de los cincuentas en el MIT, los hackers han sufrido transformaciones tanto en su filosofía como en sus prácticas. Con el auge de la informática, el personaje del hacker ha crecido en popularidad y ahora casi todos lo hemos escuchado. El periodismo nos los representa como criminales informáticos superdotados que pueden iniciar la tercera guerra mundial presionando un botón, para el cine y la literatura son rebeldes contra un sistema opresor, espías que navegan el ciberespacio a sus anchas. ¿A quién creer?
En esta plática intento responder varias preguntas: ¿Qué es un hacker? ¿Son veraces las representaciones que nos da la literatura? ¿Qué dicen los hackers sobre sí mismos? ¿Escriben los hackers literatura? Entre otras. Este es el resultado de años ya de investigación que todavía no está por escrito. Acompáñame, será amena, interesante y accesible para todo público.
La cita es el miércoles 14 de julio a las 19:00 horas en la sala de conferencias del CEART, en Mexicali, B.C. por supuesto. La entrada es libre, por supuesto.
Judge Judy y los aparatos ideológicos de estado
Disculpen este post tan cargado de video, pero creo que vale la pena darle una checada. Si tienen tiempo, vean el siguiente caso de Judge Judy, si no, más abajo explico ya que está un poco extenso:
La primera frase de Judge Judy es más que cierta: "You are a victim of a downturn in the housing market".
La muchacha está demandando a su novio debido a una deuda contraída por un condominio y debido al derrumbe del mercado de bienes raíces la deuda subió hasta ser impagable, y tuvo que disponer de sus ahorros para el college. El resultado fue que se quedó sin casa, sin escuela y en bancarrota.
Durante el caso la juez enfatiza que el novio no tiene la culpa, y que realmente no hay un culpable claro. Fue víctima del "mercado".
Uno de los comentarios puestos por uno de los usuarios de YouTube es revelador: "They had a decent income between them and no children nor dependants. How in the hell did they get into such a financial mess?". Es indudable que a pesar de que se pueda acusar a esta mujer de mala administración, el sistema capitalista jugó un gran papel en arruinar su futuro académico y económico por lo menos durante la siguiente década. Parece un crimen sin culpable.
Aquí es donde me gustaría traer a colación a Slavoj Zizek y su idea de que la violencia también puede ser expresada de manera no-subjetiva. Es decir, el enfoque de la violencia generalmente se va hacia la violencia ejercida de un sujeto a otro, pero hay otros tipos que son ignorados por que es el consenso de la sociedad de que son necesarios para que el sistema pueda seguir funcionando. Cuando la burbuja económica reventó en estados unidos, miles de personas perdieron sus casas, se declararon en bancarrota y vieron sus sueños frustrados. Esa es la violencia que el sistema ejerce para mantenerse en funcionamiento.
A pesar de que constantemente traigo a colación las ideas del senador Ron Paul, no soy ingenuo: Sé que el liberalismo no es la panacea como él y otros políticos intentan decir. Sé que las teorías de Milton Friedman tienen huecos que no son atendidos, carencias y conflictos pasados por alto.
Ron Paul, entre otros, afirma que la crisis del capitalismo se ha dado debido a que se permitió la entrada de demasiados elementos socialistas. El gobierno y la reserva federal quieren controlar el mercado, por lo que no hay una economía sana, basada en la oferta y la demanda. Esto provoca burbujas que a final de cuentas truenan. Los "bail outs" y los rescates financieros de los gobiernos, aparte de ser una manera ingeniosa para que las corporaciones se lleven las ganancias y la gente las pérdidas, sólo logran prolongar más las crisis. Si no se regulara el mercado, si se perderían empleos pero habría una recuperación mucho más rápida.
Por su parte, Zizek responde a este comentario diciendo que este es un argumento "fundamentalista". Cuando en los países comunistas había crisis, también se decía que "se permitieron demasiados elementos comunistas" y que si el sistema se llevara a cabo de manera "pura" funcionaría bien. Sin embargo, para Zizek esto no es cierto: El sistema está funcionando bien, y estas crisis y aberraciones son parte natural del mismo, y está en su propia naturaleza el ejercer esta violencia hacia sus individuos. No es justificarlo, simplemente describirlo.
La primera frase de Judge Judy es más que cierta: "You are a victim of a downturn in the housing market".
La muchacha está demandando a su novio debido a una deuda contraída por un condominio y debido al derrumbe del mercado de bienes raíces la deuda subió hasta ser impagable, y tuvo que disponer de sus ahorros para el college. El resultado fue que se quedó sin casa, sin escuela y en bancarrota.
Durante el caso la juez enfatiza que el novio no tiene la culpa, y que realmente no hay un culpable claro. Fue víctima del "mercado".
Uno de los comentarios puestos por uno de los usuarios de YouTube es revelador: "They had a decent income between them and no children nor dependants. How in the hell did they get into such a financial mess?". Es indudable que a pesar de que se pueda acusar a esta mujer de mala administración, el sistema capitalista jugó un gran papel en arruinar su futuro académico y económico por lo menos durante la siguiente década. Parece un crimen sin culpable.
Aquí es donde me gustaría traer a colación a Slavoj Zizek y su idea de que la violencia también puede ser expresada de manera no-subjetiva. Es decir, el enfoque de la violencia generalmente se va hacia la violencia ejercida de un sujeto a otro, pero hay otros tipos que son ignorados por que es el consenso de la sociedad de que son necesarios para que el sistema pueda seguir funcionando. Cuando la burbuja económica reventó en estados unidos, miles de personas perdieron sus casas, se declararon en bancarrota y vieron sus sueños frustrados. Esa es la violencia que el sistema ejerce para mantenerse en funcionamiento.
A pesar de que constantemente traigo a colación las ideas del senador Ron Paul, no soy ingenuo: Sé que el liberalismo no es la panacea como él y otros políticos intentan decir. Sé que las teorías de Milton Friedman tienen huecos que no son atendidos, carencias y conflictos pasados por alto.
Ron Paul, entre otros, afirma que la crisis del capitalismo se ha dado debido a que se permitió la entrada de demasiados elementos socialistas. El gobierno y la reserva federal quieren controlar el mercado, por lo que no hay una economía sana, basada en la oferta y la demanda. Esto provoca burbujas que a final de cuentas truenan. Los "bail outs" y los rescates financieros de los gobiernos, aparte de ser una manera ingeniosa para que las corporaciones se lleven las ganancias y la gente las pérdidas, sólo logran prolongar más las crisis. Si no se regulara el mercado, si se perderían empleos pero habría una recuperación mucho más rápida.
Por su parte, Zizek responde a este comentario diciendo que este es un argumento "fundamentalista". Cuando en los países comunistas había crisis, también se decía que "se permitieron demasiados elementos comunistas" y que si el sistema se llevara a cabo de manera "pura" funcionaría bien. Sin embargo, para Zizek esto no es cierto: El sistema está funcionando bien, y estas crisis y aberraciones son parte natural del mismo, y está en su propia naturaleza el ejercer esta violencia hacia sus individuos. No es justificarlo, simplemente describirlo.
Por supuesto debido a su influencia marxista, la idea de que la violencia es ejercida por el sistema en base a la ideología viene desde Althusser, los llamados Aparatos Ideológicos de Estado, de los cuales Judge Judy forma parte orgullosamente. Su papel no es analizar y ser crítica, simplemente hacer que el sistema funcione.
En otras palabras: Con la pena, pero hay que pagar, el sistema lo exige.
El PRI vuelve
El PRI ha arrasado en el estado de Baja California y en otros más de la república mexicana. Los mexicanos estamos decepcionados con el "cambio" que se ha dado a partir del año 2000 hasta la fecha, desde que el Partido Revolucionario Institucional perdió la presidencia del país. ¿Cuál fue la solución mexicana? Regresar al régimen anterior.
No es falta de memoria, no es perdonar los agravios anteriores, es simplemente la desesperación. El no saber qué hacer con nosotros mismos.
Senores: Se nos están acabando los GRANDES CULPABLES. Si antes la culpa de TODO la tenía el PRI, ahora que no está en la presidencia la tiene el PAN. Cuando regresemos al gobierno anterior nos daremos cuenta de que también tendrá la culpa de TODO. O los gringos, o los narcos.
¿Cuándo nos daremos cuenta de que la culpa de todo lo "malo" que nos pasa la tenemos nosotros? Nuestra desconfianza de todo, nuestros valores familiares retrógradas, nuestro disgusto por los cambios y las ideas nuevas, nuestra estructura vertical, nuestra corrupción a todos los niveles (desde el que se pasa un semáforo en rojo hasta el que hace fraude en una elección). Espero que sea pronto, nos está saliendo demasiado caro.
















