Guardé tus tulipanes

Guardé tus tulipanes
cerrándose en la sombra,
empolvándose en el aire,
secándose en la tierra.

Cerraron su corola.
Se agruparon ante el polen.
No aceptaron dar entrada.
Se rindieron a la vida.

En tu estancia,
mientras viajas por tu día,
envejeces cada hora,
trabajas como siempre,
palpitas y respiras,
te regalo
la maceta desgastada
con tierra amarga,
tejidos marchitos,
banquete de bacterias.

Los primeros puñados
que caerán sobre tu tumba
serán de arcilla y tulipanes
que clamaban por ser tuyos.

Ahora,
como tú,
se desmoronan.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

pussy