Cinéfilo

Antes me gustaba mucho ir al cine por que era la única forma de ver las películas en su gloria original. El VHS no capturaba la nitidez de un filme de 35 milímetros. Ni siquiera el DVD podía lograrlo. Para mí ver una película en el cine era ver todos sus detalles, cada partícula que integra a la imagen.

Ahora, con el video en alta definición veo en mi monitor el mismo detalle que vería en la pantalla de cine. Quizá más, por que a veces las impresiones están todas deterioradas. ¿Para qué ir al cine ahora?

¿Por el 3D? La tercera dimensión sólo se nota los primeros cinco minutos de película, después de eso, es prácticamente lo mismo. Además, ya salieron las televisiones 3D. Primitivas y todo, pero sé que tarde o temprano tendré la oportunidad de ver las películas en 3D en mi casa también.

Por eso ya no voy al cine.

Fieldwork

Quisiera compartir con ustedes algunas fotografías que he tomado durante mi trabajo de campo, con una pequeña explicación que las contextualice.

Cuando decidí investigar un tema como los hackers, pensé que un buen lugar para empezar a buscar y conocer gente serían las reuniones que surgieron dentro de la cultura hacker. Pronto descubrí que los asistentes a estos lugares y reuniones no siempre son hackers, y que difícilmente hay una manera de distinguir un hacker de un no-hacker. Las diferenciaciones claras y precisas sólo ocurren en la literatura y el cine, en la vida real las cosas son mucho más complicadas.

Asistir a estas reuniones implica participación. No tiene mucho sentido ir sólo para ver, la participación da una experiencia completa. He aprendido mucho de asistir y participar. Comencé a desempolvar conocimiento sobre informática que había aprendido en ingeniería y a conocer tecnología nueva. Ha sido un proceso sumamente ilustrativo. Normalmente soy el ignorante, todos los demás saben más que yo.

Los LAN Parties son reuniones donde cada asistente lleva su computadora para conectarla en red, jugar y compartir archivos. En la mayor parte de los LAN Parties que he visto se juegan First Person Shooters. El de la foto es el Insomnia LAN Party, que se realiza normalmente cada mes en Mexicali. En diciembre de 2010 se efectuó en la cochera de una casa y se acabó como a las seis de la mañana. De cenar hubo gallina pinta.


Skip LAN Party es otra reunión similar en Mexicali, que también se hace una vez al mes. Esta se hizo en un cibercafé. Normalmente cuando un asistente llega y no tiene los juegos o el software necesario para unirse a la diversión, los demás te lo proporcionan y te ayudan a que tu máquina esté preparada.


Otra foto de Insomnia, en la cochera de otra casa. Al asistir a estas reuniones me di cuenta de que había pocos hackers, pero normalmente todosestán familiarizados con lo que pasa en ese mundo.


Otra foto de Insomnia.


mxlOpenSource es una reunión para discutir sobre software libre y de código fuente abierto. Se realiza una vez al mes y normalmente asisten programadores y gente especializada en el desarrollo de software. Cada sesión se realizan pláticas y a veces talleres sobre tecnologías libres.


 Los hackerspaces son lugares autogestionadas adaptadas para el trabajo colaborativo, normalmente sin fines de lucro. Comenzaron como talleres para trabajar electrónica y hardware, pero han crecido para convertirse en contenedores de todo tipo de proyectos. La bahía de San Francisco tiene siete hackerspaces. En la fotografía se muestra Noisebridge, que no sólo tiene equipo electrónico, también tiene un área de costura, una biblioteca, un taller para carpintería y metal, salones de clase, una cocina para clases y para que cualquiera pueda preparar sus alimentos, un cuarto oscuro para revelado fotográfico, un cortador láser y un criadero de hongos portobello entre muchas otras cosas.


 Las reuniones 2600 son reuniones hacker que se hacen los primeros viernes de cada mes en diferentes partes del mundo. Normalmente son informales, pero en otras ocasiones hay pláticas y tienen una estructura más rígida. Esta foto es de la reunión 2600 de Phoenix, Arizona, en el Lola Café de Central Avenue.

Las reuniones 2600 de San Diego se hacen en la Regent's Pizzeria de La Jolla. Entre las reglas de estas reuniones se pide que se realicen en lugares públicos, que no se cometan actos ilegales y se trate con respeto a todos los asistentes.

Las enfermedades del corazón

Mientras guardaba mis cosas en la mochila, una de mis alumnas comentó que tiene problemas del corazón. No sé si fue ella, o una de sus amigas, pero le pregunté lo que le pasa. Yo también tengo problemas del corazón (arritmia) y siento demasiada empatía por las personas con enfermedades similares, no puedo quedarme sin saber más.

Me respondió que tenía cierta condición de nombre extraño. Algo que tenía que ver con el tamaño de las arterias. Me dijo que a ella la sangre le circulaba en sentido contrario al de todos los demás, y que tenía un montón de problemas al respecto. Pronto me contó toda su historia.

Su mamá la tuvo a los catorce años, y nació con problemas del corazón. Necesitaba una cirugía que sólo le podrían hacer en Guadalajara, así que volaron hasta allá para que se la hicieran. Pero llegaron tarde al hospital, así que primero operaron a otro bebé de la misma edad. Ese bebé falleció.

Por suerte era del mismo tipo de sangre que ella, así que le dijeron a la mamá del bebé muerto si aceptaba donar el corazón para ella. Eso podría salvarle la vida. Aceptó.

Mi alumna me señaló un poco abajo del cuello la cicatriz de la operación que hasta el momento todavía tiene. Me comentó que desciende hasta casi el estómago. La abrieron y la operación de transplante de corazón duró como doce horas. Pero sobrevivió.

Esto, por supuesto, no puede sobrevivirse sin secuelas. Las puntas de sus dedos están prácticamente moradas debido a falta de circulación. Ha tenido desmayos y a veces ataques de taquitardia fuertísimos. Tiene también lagunas mentales. Cuando se enoja, por ejemplo, a veces olvida todo el evento que la hizo enojar. A veces sus compañeros de clase le cuentan sobre cosas que hizo y que ella no recuerda en absoluto.

He sentido mucho de lo que ella me platicó. No he vivido un transplante, pero sí la taquicardia y la desesperación de darte cuenta de que dependes de un órgano sumamente débil. Afortunadamente para mí todo ha mejorado desde que bajé de peso. No sé si podría vivir con la amenaza de muerte tan cercana.

De camino al trabajo

De camino al trabajo normalmente tomo la avenida Colón. Es completamente recta, de un sentido, y viaja paralela a la frontera. A través del cerco se pueden ver algunos campos de cultivo de Imperial y las casas más externas de Caléxico. A intervalos regulares se encuentran las camionetas de la migra. Los primeros metros de Estados Unidos son de pura tierra, y está aplanada, supongo para ver las huellas de cualquier persona que quiera cruzarse. Por donde paso, la Colón tiene únicamente un alto. Todo lo demás puede recorrerse sin obstáculos y a toda velocidad si te quieres arriesgar a una multa.

Normalmente veo cuánta fila hay para cruzar. A la hora que entro al trabajo no hay mucha, aunque hace poco me tocó ver una exageración. Dejo atrás la fila y me meto por el carril izquierdo. Hay un momento en donde uno debe decidir si entrar en la fila o salirse por el carril izquierdo. Lamentablemente, cuando uno va más allá de cierto punto, ya no hay salida de la fila, así que es importante prestar atención, puede uno perder toda la tarde por un simple error (en Tijuana es peor). Cuando era niño había varias posibles salidas, pero supongo que por motivos de seguridad se han eliminado.

También agarrar ese carril tiene su chiste. Hay una fila especial para cruzar al otro lado que se llama "sentri". Para obtener pase por ahí hay que pasar por una serie de trámites y pagar una cuota. Casi nunca está llena por que poca gente pasa por ahí, el objetivo es que sea más rápida que la fila normal. Pero a veces se satura, y llega a tapar el carril por el que normalmente voy al trabajo. En ese caso también se puede perder fácil una media hora haciendo fila sin deberla ni temerla, así que debo fijarme desde lejos si es el caso para tomar rutas alternas de ser necesario.

Paso por un lado de las oficinas de correo, la casa de la cultura, el parque héroes de Chapultepec y la Casona (un table-dance). El carril está sumamente deteriorado y tiene muchos baches. Además, es muy angosto y los vendedores ambulantes se atraviesan muchas veces sin cuidado. Es desesperantemente lento. A veces fantaseo con tener el poder del departamento de tránsito, y ver cómo resolvería esa situación. No encuentro la solución, hay de dos sopas: O reducir el parque o reducir el espacio de la fila. Quién sabe si eso suceda en un futuro cercano. El cerco de la frontera es seguro que no se moverá.

Cuando paso el carril de la "sentri", sigue otro carril angosto que da una vuelta que desemboca en el Hotel del Norte. Ese crucero también es desesperante y claustrofóbico por que mucha gente lo utiliza para subir y bajar estudiantes de Caléxico o para recoger a alguna persona que viene del otro lado. Tapan toda la pasada y la policía a veces ni puede entrar para quitarlos o multarlos. Se estacionan bloqueando todo y no les importa la gente que lleva prisa como yo. Además, los peatones ignoran olímpicamente el semáforo y se cruzan cuando está en verde para mí. Es como una carrera de obstáculos.

Logro pasar ese semáforo y después hay unos bares "turísticos", donde era el cabaret el Tecolote. Es una calle de un sentido, completamente deteriorada. Al fondo me topo con el hotel del migrante deportado. Doy vuelta a la derecha y bajo por el puente del río Nuevo hacia Pueblo Nuevo. Doy vuelta a la izquierda y avanzo por la primera calle. Paso por hoteles y edificios abandonados desde hace mucho, incluyendo uno que se cayó espontáneamente hace poco y los tacos el Pac-Man. Doy vuelta en un semáforo y cruzo pueblo nuevo. Paso por una iglesia y negocios con un estilo cincuentero, incluyendo un negocio de fotografía que siempre me ha intrigado, de nombre "Foto-Mex". Cuando paso por todos estos lugares siempre siento nostalgia por el viejo Mexicali.

Llego a otro semáforo, donde está otro edificio abandonado: El mercado del ahorro. Es la calle once. Sigo derecho pasando por bares, panaderías, cafés internet, tiendas de segunda, pizzerías, la arena coliseo, farmacias, parques, policías y gimnasios. Paso por el mercado Ley y la solo un precio, por Oxxos y gasolineras. También por un pickup que vende fruta, normalmente sandías.

Llego al cuartel militar, y enfrente se encuentra el COBACH Baja. Entro al estacionamiento.

Hace poco estaba pensando que no comprendo las ciudades sin frontera. Así como a aquellos que crecen en ciudades con mar le cuesta trabajo comprender una ciudad sin mar. Es como mi brújula.

Hackstory: El hacker visto desde la academia a través del tiempo

Este es el ensayo final que presenté el semestre pasado para mi materia de "Historia y sociedad" de la maestría de estudios socioculturales. Intento hacer un recuento del hacker visto desde la academia. Por cuestiones de espacio no incluí los libros periodísticos ni las películas, cada uno de esos temas podría ser un ensayo aparte. Releyéndolo, creo que tendría que matizar algunos puntos y mi perspectiva ha cambiado ahora que me encuentro mucho más metido en el trabajo de campo. Decidí publicar el ensayo por que me parece un resumen importante que podría dar una perspectiva general a cualquier persona que le interese el tema de los hackers. Parece que Scribd no muestra 100% bien el archivo aquí abajito, sin embargo pueden descargarlo desde el botón que dice "Download this document" en la barra de abajo. Hackstory:  El hacker visto desde la academia a través del tiempo