¿Has jadeado sin nada dentro?
El diafragma empuja,
la garganta rebota,
los pulmones expanden.
No sale nada.
Inhalas:
te sabe a témpano.
Una bocanada de Saturno.
Árida, hueca y estéril.
Resbala el sudor
como brisa en un globo.
Goteas agua destilada.
Jadeas, jadeas.
Desenlazas
y de súbito despejas la neblina.
Te muestra el espejo
un bello despliegue de biología:
el orgasmo más vacío del universo.
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Cómo ser un buen mal poeta
si fuera un mejor poeta
no iniciaría mi poema con un verso tan malo
tendría la destreza
y el arrojo
para matar al significante
sabría que ni a poeta llego
repetiría menos palabras
usaría menos conectores
y evitaría clichés como
escribir que soy un mal poeta
frases como
"que rueden las cabezas que tienen que...", etcétera
pero el lugar común es mi refugio
lo familiar me reconforta
me apapacha
soba las manos torpes
que sujetan mi pluma fuente
por que hasta eso uso
para sentirme poeta
mis poemas son
una gran fiesta de cumpleaños
decorada con globos de segunda mano
y confetti usado
con una piñata rota
a la que se derramaron las metáforas
y huyeron hace mucho
por que tienen otros dueños
(un buen poeta no escribiría estos últimos versos)
los que no se ríen al leerlos
afirman que no son tan malos
me ven con lástima
regresan el papel arrugado
como limosna
se sienten generosos al decírmelo
lo guardo en mi bolsillo
junto con mi coraje
añejándolo
en algún organelo de alguna célula
para sufrir intravenosamente
mientras espero
el renacimiento de un objeto inanimado
genero halagos
(por lástima, pero los genero)
mientras me convierto en un buen poeta
de esos que enamoran y hacen llorar
aférrome a mi patetismo
repetiré frases
metáforas
robaré versos
e imágenes poéticas
abusaré de los conectores
cacofonía y pleonasmo
gritaré que soy malo
por lo menos,
otros poetas malos
regresarán mis papelitos arrugados
y por primera vez
sentirán lástima por otro poeta
no iniciaría mi poema con un verso tan malo
tendría la destreza
y el arrojo
para matar al significante
sabría que ni a poeta llego
repetiría menos palabras
usaría menos conectores
y evitaría clichés como
escribir que soy un mal poeta
frases como
"que rueden las cabezas que tienen que...", etcétera
pero el lugar común es mi refugio
lo familiar me reconforta
me apapacha
soba las manos torpes
que sujetan mi pluma fuente
por que hasta eso uso
para sentirme poeta
mis poemas son
una gran fiesta de cumpleaños
decorada con globos de segunda mano
y confetti usado
con una piñata rota
a la que se derramaron las metáforas
y huyeron hace mucho
por que tienen otros dueños
(un buen poeta no escribiría estos últimos versos)
los que no se ríen al leerlos
afirman que no son tan malos
me ven con lástima
regresan el papel arrugado
como limosna
se sienten generosos al decírmelo
lo guardo en mi bolsillo
junto con mi coraje
añejándolo
en algún organelo de alguna célula
para sufrir intravenosamente
mientras espero
el renacimiento de un objeto inanimado
genero halagos
(por lástima, pero los genero)
mientras me convierto en un buen poeta
de esos que enamoran y hacen llorar
aférrome a mi patetismo
repetiré frases
metáforas
robaré versos
e imágenes poéticas
abusaré de los conectores
cacofonía y pleonasmo
gritaré que soy malo
por lo menos,
otros poetas malos
regresarán mis papelitos arrugados
y por primera vez
sentirán lástima por otro poeta
Nola Paola
Mientras
el boogie-woogie
de tu cabeza
desemboca en chicoteos cabelludos
los lentes de pasta
casi caen
cuelgan del precipicio de tu nariz
aferrados con horror
Un índice gigante y salvador
los lleva
de nuevo
a la cima.
Iluminada por el láser
muestras brackets
rojizos
manchados por el colorante de tu paleta
Zapateas
Con tus vibraciones
imagino
las profundidades de tu hipocentro
me aproximo a tu perihelio
Te me muestras
estúpidamente feliz
y contagiosa
en un sistema
nolacéntrico
el boogie-woogie
de tu cabeza
desemboca en chicoteos cabelludos
los lentes de pasta
casi caen
cuelgan del precipicio de tu nariz
aferrados con horror
Un índice gigante y salvador
los lleva
de nuevo
a la cima.
Iluminada por el láser
muestras brackets
rojizos
manchados por el colorante de tu paleta
Zapateas
Con tus vibraciones
imagino
las profundidades de tu hipocentro
me aproximo a tu perihelio
Te me muestras
estúpidamente feliz
y contagiosa
en un sistema
nolacéntrico
Banshee beat
Con giros sonoros activó el titiritero de mi neocórtex. Te retorcías cíclicamente, feliz en supernova tornasol, dentro de cuatro paredes blancas, sucias, manchadas: Nuestro universo. Hizo acto de presencia nuestra incompletencia (hueco en las entrañas). Salimos, amor.
El asfalto monocorde, como lengua cosquilleada por nuestras suelas (pasos polifónicos), desenvolvía un día de borboteante egotrip. Camino amarillo hasta el Mago de Oz. Gurú adorado, sonrosado, certificado ISO 9000, Ronald su majestad McDonald.
Vibraba tu blusa de Super Nintendo, papilas gustativas que movían tus carnes, ondas que llegaban hasta tus senos, meciendo tu vestir. Mi voz magnetofón alabó tu porte, tu vibrar, tu pulsar como faro extraterrestre. "Psicotropia pura", anuncié, cuando cerré los ojos te disolviste entre pentágonos.
Aullido electroerótico cuando penetraste los arcos dorados. Resoplido hipnótico cuando ordenaste, sin agrandar tu orden por cinco pesos. Baile analógico, sudor de transistores, deseo pixelizado. Acaricias tu iPod, agitas tus muslos, dejas un rastro luminoso por donde pasan tus brazos.
Todos observaban tu caja humeante en lo alto. Escucha la flauta que humedece tu clítoris. Relajas, tu cabeza atrás, tu boca semiabierta, expectante. Tus hombros caen, rostro de éxtasis, se encienden tus LEDs.
Gemido en cescendo, espasmo capacitor cuando arranco tu envoltura: Eres mi Big Mac. Exclamación disonante multitudinaria. Acaricio tu gran pantalla mutitouch mientras saboreo tu McMuffin, i'm lovin' it.
Banshee beat cuando bajo tus panties, banshee beat con el lugar desdibujándose con líneas posterizadas. Me avalancé entre tus piernas como láser microondas, resbalándome por tus paredes húmedas entiendo porqué teledildonics nunca me ha funcionado. Te prefiero como Happy Meal.
El asfalto monocorde, como lengua cosquilleada por nuestras suelas (pasos polifónicos), desenvolvía un día de borboteante egotrip. Camino amarillo hasta el Mago de Oz. Gurú adorado, sonrosado, certificado ISO 9000, Ronald su majestad McDonald.
Vibraba tu blusa de Super Nintendo, papilas gustativas que movían tus carnes, ondas que llegaban hasta tus senos, meciendo tu vestir. Mi voz magnetofón alabó tu porte, tu vibrar, tu pulsar como faro extraterrestre. "Psicotropia pura", anuncié, cuando cerré los ojos te disolviste entre pentágonos.
Aullido electroerótico cuando penetraste los arcos dorados. Resoplido hipnótico cuando ordenaste, sin agrandar tu orden por cinco pesos. Baile analógico, sudor de transistores, deseo pixelizado. Acaricias tu iPod, agitas tus muslos, dejas un rastro luminoso por donde pasan tus brazos.
Todos observaban tu caja humeante en lo alto. Escucha la flauta que humedece tu clítoris. Relajas, tu cabeza atrás, tu boca semiabierta, expectante. Tus hombros caen, rostro de éxtasis, se encienden tus LEDs.
Gemido en cescendo, espasmo capacitor cuando arranco tu envoltura: Eres mi Big Mac. Exclamación disonante multitudinaria. Acaricio tu gran pantalla mutitouch mientras saboreo tu McMuffin, i'm lovin' it.
Banshee beat cuando bajo tus panties, banshee beat con el lugar desdibujándose con líneas posterizadas. Me avalancé entre tus piernas como láser microondas, resbalándome por tus paredes húmedas entiendo porqué teledildonics nunca me ha funcionado. Te prefiero como Happy Meal.
