Pido disculpas de rodillas a William Gibson



Hace tiempo un compañero de mi clase de sociología política me abordó con la pregunta: "¿qué es el cyberpunk para tí?". Respondí con las características básicas, y replicó que me lo preguntaba porque me había visto en la tele hablando de 1984 de George Orwell.

Ese programa es ya infame. Fue grabado en diciembre de 2006, me parece, tenía el cabello mucho más largo y estaba desempleado. Gaby, la anterior administradora de la librería Educal del CEART, me comentó por aquellas fechas que las ventas de Rebelión en la granja de Orwell habían subido modestamente desde que el programa entró al aire. Se ha repetido cientos de veces por el canal de la universidad, en parte por falta de más programación para mostrar y también para llenar cualquier hueco de media hora que necesite relleno.

Hay temporadas en donde se repite mucho más que en otras. Lo detecto por que se me aproxima más gente a decirme que me vio en la tele y que no supieron bien de lo que estaba hablando pero que tenía la greña más larga.

Nunca lo he visto completo, ya no recuerdo exactamente todo lo que dije, pero hay dos cosas de las cuales estoy profundamente arrepentido: La primera es no haber recordado el nombre de Somerset Maugham como influencia de Orwell, pero ese es un remordimiento menor.

La segunda es imperdonable: Dije que Neuromancer de Willam Gibson no tenía "tanto mérito literario". Supongo que lo dije en comparación a Orwell, pero creo que es una estupidez. Sobre todo porque de aquel tiempo para acá me he nutrido más de cyberpunk y dentro del género Neurmancer es una lectura obligada y me deslumbró.

Iniciadora del cyberpunk, creadora del ciberespacio, forjadora de the matrix, Neuromancer se sostiene en pie sin pedir nada a tantas otras novelas sobre el futuro. Como dice Bruce Sterling: No especuló sobre el futuro, lo creó.

¿En dónde se sitúa esta novela dentro del péndulo artecnológico? Estadío artístico, sin duda. Gibson ignoraba por completo el funcionamiento de las computadoras. Eric S. Rayond, hacker prototípico, escribe en su Jargon File acerca de la novela:
Gibson's near-total ignorance of computers and the present-day hacker culture enabled him to speculate about the role of computers and hackers in the future in ways hackers have since found both irritatingly naive and tremendously stimulating.
Irónicamente, muchas de sus profecías se han cumplido.

Me he enterado de que saldrá una película en el 2011. No espero mucho (sobre todo después de ver la filmografía del director) pero veremos qué pasa.

Así que, aunque mi opinión es irrelevante ante el tamaño de la obra, disculpas señor Gibson. Me retracto.

Se saturó el podcast

Sólo un aviso breve para aquellos interesados en escuchar el podcast: Podomatic me avisó que me acabé el ancho de banda disponible para este mes, y que los episodios estarán de nuevo en línea hasta el 28 de diciembre. Es la primera vez que me pasa esto, en parte debido a que aparentemente está teniendo más éxito, pero también por que soy muy cuidadoso con la calidad/tamaño de los archivos para evitar problemas como este. Sin embargo, estoy buscando la manera de que no vuelva a pasar, y ya Tony Tacacci me dio algunos tips para tal efecto.

El próximo mes subiré el audio de mi plática sobre la frontera, a partir del 1 de diciembre, así que estén atentos. Saludos.

News from the swarm

when the massive fluxus
waves in the echo chamber
it's piercing laser frecuency
traps your words
in the software bubble

drags you breathless
scratching dirty cracking fingernails
at every corner
screeching
thru
land's end

impregnating silence
with distressed screams
resonating
inside everyone
living inside
the brain
inside
me

collective tribal chanting
awaits
when you walk on
honey covered
pancakes

El Canal: El hombre que escribió para Mozart, parte II



Aquí está la segunda parte de la plática sobre Lorenzo da Ponte y Mozart, uno de los duetos más afortunados del mundo del arte, dentro del marco de conferencias "Los imprescindibles" el 23 de abril de este año. Escuchándola de nuevo me doy cuenta de lo mucho que disfruté preparar esta plática, aunque no dije todo lo que quería. Ya varios me han recomendado que mejor escriba un libro al respecto y estoy pensándolo seriamente.


Contenido:
  1. Casanova.
  2. Don Giovanni de Mozart.
  3. La noche antes del esteno.
  4. Presto, presto, pria ch'ei venga, de Don Giovanni.
  5. L'arbore di Diana de Vicente Martin i Soler.
  6. Mesmerismo.
  7. Così fan tutte de Mozart.
  8. Eccovi il medico de Così fan tutte.
  9. Miei signori, tutto é fatto de Così fan tutte.
  10. Autoexilio de Da Ponte en Nueva York.
  11. Già la mensa è preparata de Don Giovanni.
Imágenes:


Giaccomo Casanova.



Escena de Amadeus (1984) basada en las discusiones de Da Ponte con los intrigantes de la corte de José II.


Mesmerismo.





Primera parte de este episodio: El hombre que escribió para Mozart, parte I.

Feed del podcast: http://badbit.podomatic.com/rss2.xml

Activists string buoys in All-American Canal in act of civil disobedience

De Imperial Valley Press. Increíble como en Mexicali no nos enteramos de absolutamente nada de lo que sucede en Imperial.

Activists string buoys in All-American Canal in act of civil disobedience
By DAVID STEFFEN, Staff Writer


Wednesday, November 18, 2009 12:25 AM PST



Director John Carlos Frey and activist John Hunter plunged into the All-American Canal to string safety buoys in an act of civil disobedience on Tuesday.

“We feel we have to take matters into our own hands,” said Frey, whose film “The 800 Mile Wall” premiered yesterday.

He and Hunter, of Citizens for All-American Canal Safety, strung the buoys after speaking at the Imperial Irrigation District board meeting.

Wearing wet suits and swimming fins, the two men swam across the canal to connect a buoy line, worth about $2,000.

“It’s really amazing how fast that can be done,” said Hunter’s wife, Laura. “It took no more than 10 minutes to go across the canal.”

A convoy drove out to the canal at Drop 3, about 28 miles east of Calexico. Immigration activist Maria Jimenez, the Hunters, Frey and a “CBS News-60 Minutes” production team were some of those in attendance.

Frey asked members of the group to call the Sheriff’s Office and Border Patrol. He hoped to be arrested in an act of civil disobedience.

Two IID trucks drove past without stopping, and a Border Patrol officer asked what the pair was doing.

A sheriff’s deputy issued Frey and Hunter citations for swimming in the canal after they re-entered the canal in the officer’s view. It is a misdemeanor, and the men will appear in Imperial County Court on Dec. 29.

“It took seven minutes to put the buoys across, and it’s taken IID over 10 months to pretend to test the safety measures,” Frey said.

Among those at the canal was Stephanie Buchwieser Martinez, whose husband drowned while swimming across the canal from Mexico in January.

“Had he just floated downstream, he could’ve been able to hang on to one of these and live,” she said.

IID MEETING

Before setting out for the canal, several activists spoke before the IID Board of Directors during public comment. They said 17 people have drowned since the IID board voted to enact the safety measures.

Andrea Guerrero of the American Civil Liberties Union of San Diego and Imperial Counties, Frey, and Jimenez also spoke.

Buchwieser Martinez gave testimony of her husband’s drowning and the treatment of his body. Laura Hunter held up photos of Sergio Israel Martinez Contreras alive, as well as his autopsy photos.

“I just wanted you guys to know that he was a real good father and a human being, and it’s hard to move on knowing other mothers and other relatives will go through what I just went through.”

Other activists accused the IID board members — particularly Directors Anthony Sanchez, John Pierre Menvielle and Stella Mendoza — of inaction and laxness toward illegal immigrant drowning deaths in the district.

“You staff guys know what to do and have been dragging your heels for a long time,” John Hunter said to the board, with a direct accusation to General Manager Brian Brady.

Menvielle countered that the board had worked hard in support of the measures.

“Some of the speakers act like the board has taken no action at all,” Menvielle said. “We do hope San Diego is going to look at this, but the board is working to try to take care of some problems on the All-American Canal.”

IID Assistant to the General Manager Kevin Kelley said it is the San Diego County Water Authority’s responsibility to fund the measures, since it is the beneficiary of the water. He said the delay is out of the IID’s control.

“It’s unfair to tag the district with the bureaucratic delay,” Kelley said. “IID is solidly behind those enhanced safety measures.”

Frey said it’s important to implement the measures immediately.

“That would make the canal super safe, so anyone who entered the canal — legally or not — would have a chance of getting out,” he said. 


El stick, ¿guitarra o bajo?

Artículo aparecido en la revista Divago de Octubre de 2009.


Cuando se inventa un nuevo instrumento musical se le mira con recelo y desconfianza hasta que algún atrevido le encuentra un uso práctico. Tal es el caso del saxofón, ideado en un principio como instrumento para orquesta clásica pero asociado actualmente con el jazz. Los saxofonistas jazzeros y sus solos caóticos exploraron al máximo las potencialidades del nuevo miembro de la familia de los alientos.

Otro caso similar es el theremin, instrumento electrónico que en un principio no encontraba su lugar, hasta que fue utilizado exitosamente en bandas sonoras de películas y se asocia actualmente al sonido de “marcianos”. Pero después aceptado en orquestas y en géneros musicales de lo más variado.



Es por eso que cuando Emmet Chapman inventó el stick en los años setentas a nadie sorprendió que fuera el rock progresivo, de naturaleza experimental, el que le diera su primer empuje. Con una forma híbrida entre la guitarra y bajo (quizá también piano), actualmente es uno de los instrumentos más versátiles dentro del rock y ha alcanzado una aceptación enorme.

Posee doce cuerdas que producen sonido al ser presionadas a una altura determinada, con la posibilidad de utilizar ambas manos simultáneamente en diferentes cuerdas. Esto permite un rango expresivo nunca antes visto, que casi ha creado un género aparte dentro del rock.



Un disco emblemático para el stick es Discipline (1981) de King Crimson, donde su sonido puede escucharse desde las primeras notas de Elephant Talk, canción que los mexicalenses pudimos escuchar en vivo cuando Tony Levin estuvo en el BajaProg hace algunos años.

Dentro del Festival de Octubre de 2009, tendremos la oportunidad de disfrutar de un encuentro internacional de stick donde tres bandas con propuestas originales que incorporan este versátil instrumento nos presentarán un buen espectáculo:



Cabezas de Cera (Distrito Federal): Con una propuesta innovadora, incorporan jazz, rock e incluso ritmos y sonidos prehispánicos a sus melodías, con instrumentos extravagantes y diferentes.







Gillermo Cides (España): Una banda de un solo integrante que demuestra por qué el stick puede considerarse un instrumento orquesta.








The stick drum duo (México-Francia): Contando con el baterista mexicalense Kiko King y el stickista francés Pascal Gutman, proporcionan un sonido completo con base en el rock.






Sin duda alguna es un evento que ningún amante de la música debe dejar pasar. Nos vemos allá.


Fall be kind (2009)




Mañana saldrá el nuevo EP de Animal Collective pero ya pueden bajarlo de torrent o de páginas.

Todos sus discos, a pesar de ser variaciones todavía de Smiley smile (1967) de The Beach Boys parecen alejarse y cada uno obtiene su lenguaje propio. Por eso cada que escucho sus nuevas producciones me son indiferentes al principio, y poco a poco comienzan a revelarse, comienzo a descifrar sus códigos hasta llegar al amor. (Detecten a Mike Oldfield en algunas de las nuevas canciones).

Escúchenlo.

Notitas breves sobre Inglourious Basterds (2009)




El primer capítulo de la última película de Tarantino es prácticamente un remake de la primera escena de Il buono, il brutto, il cattivo (1966), sin embargo, la figura principal y amenazante es básicamente una versión modificada del Captain Renault de Casablanca (1941) mezclado con Sherlock Holmes, pero en esta ocasión el capitán es el Nazi.



Esa es la apuesta del último filme de Tarantino y, pensándolo bien, de toda su obra: Un pastiche cinematográfico kitsch, mas no una parodia

Nazis hemos visto hasta el cansancio en el cine. En la actualidad postmoderna, las imágenes que generalmente poseemos de la segunda guerra mundial nos llegan desde el cine. Saving Private Ryan es más real que las fotos y filmes de la época. Cada director que revisita este periodo para retratarlo desde "otro ángulo" con reverencia cae en la trampa: Nos muestra más de lo mismo. Ya sabemos qué esperar de los Nazis, ya sabemos qué esperar de los judíos en cautivero. Vemos escenas comunes, engranes, palancas y resortes habituales. (No trivializo el holocausto, hablo de cine).

Cuando vemos el segundo capítulo de Inglourious Basterds sabemos que algo no es igual. Se ve como Hitler, habla como Hitler pero no es Hitler. Tarantino ha tomado las convenciones del cine para jugar una gran broma. Veamos por ejemplo la "mala" actuación de Brad Pitt, ¿a qué película pertenece? Cuando se encuentran los personajes que conviven en diferentes ámbitos, parece como si pertenecieran a dimensiones alternas.

No esperemos historias de Tarantino. No esperemos tramas o personajes. Esperemos pastiches. ¿De dónde salió Bridget von Hammersmark? ¿En qué otra película hemos visto un rostro fantasmagórico riendo macabramente mientras los Nazis son destruidos? ¿De dónde salieron los escenarios, los vestuarios, las situaciones? Todo ya fue filmado antes.

Ya habíamos visto esto en sus filmes anteriores, pero el luste y lucimiento de esta última son cosa rara. Tarantino lo sabe, lo colocó orgullosamente como la última línea del filme: I think this might just be my masterpiece.


A propósito del cumpleaños de Plaza Sésamo

Un video viejísimo, de cuando recién surgían los Muppets, parte integral de la cultura y el folclore hacker junto con Monty Python, Rocky & Bullwinkle y otros:



Gel Azul y el péndulo artecnológico



Gel Azul narra un futuro distópico y clasista donde las élites, para evadir la horrible realidad, pueden contratar un servicio que los sumerge en un contenedor transparente relleno de gel azul mientras sueñan dentro de un mundo virtual modificable al antojo, proporcionado por cables que mediante prótesis se unen a su cuerpo. ¿Matrix? Casi.

Como en la película de los hermanos Wachowsky, the powers that be comienzan a aprovecharse de la vulnerabilidad de los humanos sumergidos para traficar con sus órganos, principalmente. Mediante "microbots" cercenan brazos y piernas de las víctimas confiadas, para darse cuenta mucho tiempo después, o quizá nunca. Crajales, un detective ex-hacker es asignado a la investigación.

La novela ganadora del premio Ignotus 2007 es un comic sin ilustraciones, lo cual no sorprende al revisar la trayectoria de su autor. El lenguaje parece traducido del inglés y el melting pot cultural que propone suena artificial. Tiene sus méritos, pero por la mayor parte está creada de retazos de otros libros, películas y novelas gráficas.

Al parecer dentro del cyberpunk existen dos posturas hacia las cuales se inclinan de manera pendular todas las novelas: La ingenuidad tecnológica y la ingenuidad artística.

Las primeras es culpa de los artistas. Su familiaridad con el arte, sus teorías y las tradiciones les ha dejado poco tiempo para respirar entre cables, leer gruesos manuales sobre hardware y software, pelear con millones de líneas de código y LEDs parpadeantes. El imaginario tecnológico que plasman en sus libros proviene de la literatura, el cine, la ficción. No de los manuales técnicos.

Las segundas es culpa de los tecnólogos. Éstos han peleado con instrucciones secuenciales, lógica durísima, flujos de información, código binario y matemáticas. Todo es codificable y discreto. La interacción con máquinas les ha dejado poco tiempo para leer gruesos volúmenes de estilística, explorarse como creadores y romper sus propios patrones de conducta. Sus referencias artísticas y literarias son básicas por lo que su lenguaje es descuidado y sus personajes planísimos y acartonados. Sus tradiciones no son centenarias.

Sus tradiciones e historias son diferentes.

Extracto de una reseña de Francisco José Súñer Iglesias:
No es el cyberpunk un género que me agrade, sus cultivadores siempre han demostrado un desconcertante desconocimiento de la tecnología que describen, y en mi caso es pecado mortal. Empecé a trabajar con redes de datos en 1989, manteniéndolas y llegando a diagnosticar el estado de las líneas mirando simplemente el parpadeo de los leds de los módems. Por eso me siento tan incómodo con las descripciones irreales de las tripas de la red y de quienes las manejan.

En realidad no creo que la tecnología importe demasiado a los cultivadores del cyberpunk. Ven las redes más como una metáfora de la relación entre los desheredados y los núcleos de poder, y se valen de más metáforas aún para describir los asaltos de esos desheredados a las fortalezas llenas de dinero y conocimientos desde las que se maneja el mundo. Lamentablemente, esas metáforas, espectaculares y coloridas, tienen tanto que ver con la realidad de las redes como Windows con las tripas de los ordenadores, realidades que, con buen criterio, se abstraen para evitar que el usuario se complique demasiado la vida. Los ingenuos hackers que en estas historias se las ven con perros virtuales y virus de cien patas sucumbirían ante cualquier operador medianamente competente desde su consola.
Extracto de una reseña de Julio Couce Molina:
Lo mejor de “Gel azul” es la frescura e intensidad de sus imágenes, tanto en las partes ambientadas en el mundo real como en el ciberespacio –no en vano su autor ha trabajado en el mundo del cómic–. El problema, por otra parte, es que como novela negra resulta fallida. Está escrita como una sucesión de escenas cortas, y carece de sensación de continuidad o impresión de progreso a base del trabajo y la perspicacia del detective. En lugar de ello, todo llega rápidamente, sin apenas esfuerzo investigativo. En un par de ocasiones Crajales lanza acusaciones sin pruebas para ser recompensado con un «¿cómo lo supiste?». Si a esto le unimos que la trama criminal en sí es poco convincente –no resulta verosímil que se elija a los más ricos como víctimas de este tipo de crímenes–, nos encontramos con una historia interesante pero que podría haberse beneficiado de una reescritura que hubiese pulido algunos de sus defectos.
Algunos autores han sabido encontrarse justo a la mitad del péndulo, pero son pocos. La brecha se irá cerrando conforme pase el tiempo, los cables nos enreden todavía más y nos acerquemos a la singularidad de Ray Kurzweil. Mientras tanto, a darle.